Una vez había un tipo que dijo: “veo el cielo azul y el sol amarillo”. Entones llego otro y le saco los ojos con un punzón. Este le dijo al otro: “¿Ahora sabes de que color son?”. Mientras el otro sufría por el dolor, pensó en la pregunta, a la que respondió “Yo diría que azul y amarillo, pero no podría asegurarlo”.
Entones el hombre sin ojos empezó a buscar otra alternativa para poder asegurar que el sol era amarillo y que el cielo era azul. Busco miles de opciones, y tras exponerse a todo tipo de doctrinas, adapto el “maravilloso” método científico. Resolvió pues que podía averiguar el coló de los objetos por medio de la luz reflejada por estos, midiéndolo con un aparato.
Años después de que muriera, sus suposiciones cambiaron totalmente debido a los avances científicos. Nada de lo que había supuesto era una prueba firme de lo que afirmo.
Al hombre que le saco los ojos, que ahora estaba entre paredes acolchadas con tres descansos de media hora de semilibertad, le llegaron estas noticias. Le afecto tanto que se saco los ojos el también, pero esta vez con un tenedor de plástico, hazaña mas difícil.
Después de unos cuantos años mas, él descubrió la forma de demostrarlo también, pero no os diré el método ni el como.
Los dos hombres anónimos murieron y nadie se interesó nunca por sus vidas ni sus creencias. Todos estaban en su mundo flotando para siempre en la eternidad de sus pensamientos. Y entones otra persona despertó de entre sus ideas, e intento buscar una interpretación de lo exterior.
Así hasta que un día, no diré como ni cuando, todos los humanos desaparecieron, y nadie se preocupo por ellos nunca más.
Quien sabe, espero, tal vez, no tener razón
1 comentario:
No me importaría arrancarme los ojos para dejar de ver toda esta basura... que mis tímpanos ardieran en llamas antes que oír ciertas palabras que mucho antes de ser pronunciadas son mentira... bueno, echaría de menos la música...
deja de escribir que me pisas el terreno y me das 100 mil patadas!
Un beso xxL
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