17 agosto 2006

Coincidencia selectiva

Por si no lo sabían el metro de Barcelona esta surcado por la reconstrucción y la innovación y gracias a este gran privilegio del que disfrutamos nos cortan tramos de líneas, véase la línea roja o el maravilloso cacho inaccesible de la línea azul, que por puro divertimento puedes hacer en la fascinante línea amarilla. Y sabes “ mes a proa teu” y eso. Y como prueba pues aquí les presto el cartel que ya tengo grabado en mi inconsciente y seguramente ya habré tenido sueños con el; incluso me habría gustado poder poner ese mensaje que se repite una y otra vez, pero no puedo.

Pero ayer paso algo grandioso. Por este gran mar de desconocidos, la suerte me ha hecho conocer a una persona, en una primera impresión de 15 min, bastante integra y observadora. Me ha sorprendido su capacidad de interpretar pequeños símbolos de mi lenguaje corporal. Bendito mundo de extraños, donde deposito mi confianza en los momentos difíciles. No se si nos volveremos a ver, aunque supongo que lo ha dejado en mi mano, para que decida cuando es el mejor momento de volver a charlar.

Y con las mismas acabe con mis recados y volví a casa en la maravillosa línea verde, que me hizo esperar 15 min dentro del vagón y que me llevo durante un trayecto interminable de unos 45 min. Rodeado de extraños ya como en mi propia casa, pero ya mas esquivo, mas bien por la cantidad, por estar inmerso en la música y por tener ganas de llegar a casa, leer y dormir, comer, correr, hablar, charlar, pensar, decidir y seguir paso tras paso, segundo a segundo intentado que el tiempo no me arrebate este presente que quiero para esto que llaman la vida.


1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Ves? En santander, que yo recuerde, nunca han cortado ni una sola linea de metro. XD