09 agosto 2006

El lugar, la situacion; entorno de discreción

Erase una vez un lugar donde los individuos vivían en relativa paz, sosegada amistad y autismo parcial. El vaivén de uno de ellos paseando de un lado a otro enganchado al satélite, y las explicaciones adjuntas del resto. En este sitio adoraban un artilugio llamado mueblebar de donde sacaban pequeños pellizcos de felicidad.


Tal vez no sabían, aunque deberían por sus conocimientos, que ese líquido de felicidad significa bienestar inmediato solo y una profunda depresión en los episodios siguientes al beso.


La distancia pacía entre los individuos, como sino tuvieran nada que ver unos con otros salvo el mueble y la casa. Bueno puede que tal vez la insatisfacción sexual, aunque uno de ellos creo que había tomado su propio camino de satisfacción.


Pese a todo, la convivencia es ordenada, limpia y hasta cierto punto impersonal. No importa hablar o no hablar, siempre se puede escuchar, tarde o temprano te tocara hablar a ti también, esto se sobrentiende para todos los que sobreviven en este hábitat, en el que creo se esconde algo de maldad, no demasiado ofensiva, claro.

No hay maldad en mis palabras lo juro. Solo reflexión

No hay comentarios: