Fulanito trabajaba en una empresa sin importancia. Sus ocho horas de jornada pasaban un detrás de otra como carritos de un carnaval. Las cuatro semanas del me pasaban como días de lluvia y los meses como lluvias de meteoritos. De repente un día soleado, de esos que dan calor por dentro pero que no te asfixian, fulanito debía recibir su sueldo y no fue así. Él no quiso alarmarse, pero le preocupaba el hecho.
Los días pasaban y el currante seguía en las mismas. Las reservas disminuían y se veía obligado a comer porquerías y a privarse de determinados detalles. Aquí pensó que tal vez este mes podría ahorrar mas tirando de la carencia que le hacia pasar la falta de remuneración.
Pero un día se levanto de mal humor. Se tropezó con la mesita, estrello el coche de camino al trabajo, le cago una paloma por el camino y en el autobús le vomitaron encima. Algo creció dentro de él desgracia tras desgracia. Se transformo en una de esas teteras que emiten un pitido agudo cuando el agua esta lista. Pero no era el calor sino el odio lo que hacia que sus venas se hinchasen, y sus tendones se tensasen.
Olvidado ya de lo que le había ocurrido concertó todo su odio en la empresa que le debía dinero, se imagino miles de cosas que hacer. Pensó en denunciarles, pensó en no volver a trabajar hasta que no le pagaran, pensó en hablar o más bien gritar a los responsables que habían errado en la paga de sus merecidos cuartos.
Entones se dio cuenta de que no podía conseguir nada con estos medios, que lo único que podía hacer era recurrir a una rabieta desesperada. Descubrió unos planos de cómo construir una bomba de impulsos electromagnéticos del tamaño suficiente para dejar su oficina y algún edificio vecino en la edad de piedra.
Robo los materiales necesarios, jugándose la vida, y arriesgando el resto de lo que le quedaba, pero el odio no le dejaba pensar. Monto el artefacto y se dirigió a trabajar como todos los días, y a la hora del desayuno dejo “olvidada” la bolsa en las escaleras de emergencia. Todo petó, no quedo ni una calculadora con vida.
Al día siguiente Fulanito había recibido su paga, pero no volvió a trabajar en esa empresa nunca mas, todos los bienes quedaron destruidos y no pudo remontar el gasto que suponía reponer todo el equipo, así que la empresa quebró dejando sin trabajo a uno par de miles.
Apunte: El material EM es extremadamente barato de fabricar en serie, esto ha supuesto un problema para las industrias de armamento, por eso se regularizo su fabricación.
5 comentarios:
¿Tiene moraleja?
No la encuentro...
jejeje ese fulanito me suena, el otro dia creo que le vi, hurgando en los callejones abandonados de la fabrica, rebuscaba algo con ira... espero que sea cierto eso que planea...
La verdad se acerca y el nuevo mundo sera descubierto como fue descubierta america( y eso que muchos creia que la tierra no era redonda...),habra oro? que estupido es buscar eso cuando la riqueza del nuevo paraiso tiene muchas mas sorpresas...
un saludo electromagnetico
Ensoñaciones fortuitas o aleatoriamente repetitivas en el tiempo. No merece la pena encontrar una moraleja, cuando hay miles de ideas en cada accion
el rencor es mi entrenador!
yo quiero aprender a reventar cosas, moncayo indian cambalache... pero no soy nazi, sin gente dentro!
jajaja.
un beso xxL
Me Gustaria poder obtener un plano de esos tio ;)
In Lak'ech
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