08 noviembre 2006

El bosque de vida

Como la tierra seca y las gardenias marchitas, como el atardecer rojizo mezclado con la tormenta, como el soplo frío del viento congelando los huesos, haciendo cristales obscuros con modelos que deforman lo real transformándolo en lo transmutadamente negruzco. Consumida por el sonido de los martillos sobre las forjas de sus impacientes deseos de dar la vuelta a todo lo que era su vida hasta ahora. El aburrimiento era su perro fiel, los dolores producidos por este se percibían a lo largo de su esbelto cuerpo, que se abandonaba a ser cada vez menos y menos. El amargo sabor de lo monótono le ha hecho dejar de querer a quien antes tanto amaba, esa era la razón por la que ahora quería ser libre, además de que esta persona ya no ofrecía nada a sus apetitos de renovación.
Decidió pues partir a otro bosque, tal vez el color y las nuevas formas y maneras en las que se extendía la naturaleza renovaran su espíritu creativo, devolviendo así ese ansia por encontrar razones nuevas por las que dar explicación a una existencia que de por si no requería explicación. Porque la única razón por la que existimos es la propia existencia, lo demás es cosa de cada cual, pero no todo el mundo quiere darse cuenta de esto, y necesitan una gran razón para una cosa tan poco importante.
En el nuevo bosque empezó a crear una nueva vida, pero a veces echaba de menos sus viejos entretenimientos, aunque suponía que el tiempo borraría esta dependencia. Entretenida un día entre unos matorrales encontró a otro, con quien con el tiempo aprendió a querer. Entones volvió a ocurrir, todo se convertía de nuevo en monótono y todo era una perdida de tiempo, su voluntad se doblegaba, y su mal humor volvía a emerger por las razones más mínimas.
Ahora se enfrentaba de nuevo a lo mismo, a esa gran pregunta a la que todos ponemos en dudad alguna vez, ¿huir o buscar la explicación de que nos ocurra esto? Supongo que siempre es más fácil huir, pero a la larga es menos satisfactorio.
¿Qué harás ahora?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dar vueltas es el destino, si tenemos la memoria suficiente para recordarlo, estamos dando vueltas, una y otra, sobre los mismos temas, sobre las mismas memeces, cometiendo los mismos fallos, una y otra vez, como tú, aqui, escribiendo ahora, dando vueltas y vueltas, al mismo tema.

Vive sin mirar atrás. Vivir es tu objetivo, mirar atrás es lo que entorpece.

KrKvF dijo...

El texto narra una historia que no es aplicable a mi mismo. No tengo miedo del pasado ni tengo necesidad alguna de volver a el. Es más este texto trata sobre un tipo de acto que es bastante comun entre la gente, y que yo como cualquier otro en algun momento hemos sentido. La vida no tiene nigun objetivo, los objetivos los marca uno mismo.
No mirar atras es lo que te puede hacer tropezar en la misma piedra una y otra vez, sin embargo hacerlo de manera moderada te da el poder de no añorar el pasado sino hacer fructiferas esas experiencias para el momento presente, al fin y al cabo los pensamientos va a una velocidad equiparable o superior a la cantidad de cosas que podemos realizar fisicamente.
Asi que no creo que mirar atras te haga comenter los mismos fallos, y repito esto es ficción jejeje nada que ver conmigo, otros textos tal vez pero no este

Anónimo dijo...

¿Pero no dices desde el principio que no hay una razon?
¿Entonces no es inutil el buscar una explicación?

Quiza sea el menos indicado para opinar objetivamente spbre el tema. Pasado y presente son para mi una misma cosa, que me proyecta inevitablemente hacia el futuro.
Y si quiero moldear el futuro debo basarme en la experiencia del pasado, pero su negatividad intrinseca me acaba absorbiendo... ¡Con lo bonito que hubiera sido un post sobre el clima!

KrKvF dijo...

La explicación de que no hay razones para la existencia, solo ella misma, que es más o menos como decir que el rojo es rojo, es una impresión mia o en este caso del narrador, el resto de la historia son apreciaciones del personaje de la historia.
Y tener objetivos no tiene nada que ver con buscar razones para la existencia. No se porque os ha suscitado tanto que hablar esto, pero sigo pensando que es un eixample desos de la literatura clasica pero con un toque arboreo o algo así.
Por cierto mañana cielos despejados con viento moderado.