02 noviembre 2006

Señuelo

Algún día, alguien, me dijo que no creía que la gente tuviera buena o mala serte, no es que no recuerde quien era, simplemente queda mejor si no digo quien es. El caso es que no estaba de acuerdo con este enunciado, al menos no del todo. Si que estoy de acuerdo en que hay mucha influencia en lo que uno decide hacer y en los resultados que obtiene teniendo en cuenta el interés, el esfuerzo y otro gran montón de baremos más, pero también se puede tener buena o mala suerte, desde un punto de vista aritmético lógico, en las cosas sobre las que uno no tiene control. Por ejemplo se puede decir que alguien ha tenido mala suerte, no porque sea una maldición o algo así sino mas bien como una descripción global de que no le han ido bien las cosas, si le ocurren varias desgracias en un corto espacio de tiempo, esa es la mala suerte, a mí entender, que existe.

Yo, he tenido un poco de mala suerte últimamente, a decir verdad desde el 13 de julio de este año, el día de mi cumpleaños, las cosas no han dejado de degenerar y de volverse más turbias y oscuras. Por mi lado he tenido bastantes días de mal humor, de irritabilidad, de abstracción… en fin todas esas cosas que creemos en un principio que nos pueden aliviar el dolor de nuestros problemas. Pero después de todo, las cosas no han cambiado demasiado, solo he vuelto a mi antiguo pensar ermitaño y a mi baja comunicación verbal que a veces hace parecer que estoy enfadado o disgustado. Abrazado a la tristeza, como decía la canción, han pasado los días uno tras otro. Una trampa tras otra me han hecho caer y volver a levantarme.

Y bien llegamos al punto en el que puedo contar lo que tenia pensado en un primer momento, por causas ajenas a mi, mayormente, antes de ayer se rompieron los patines que tanta satisfacción me daban últimamente, así que en lugar de anegarme a no patinar, como ha ocurrido con las otras cosas que quería y he perdido últimamente, hoy he cogido y me he ido a comprarme unos patines nuevos. Así me he enfrentado a esta mi mala suerte con las mejores armas que tengo al alcance, que es no rendirme ni una vez más a estas transformaciones, ¡¡no voy a dejarme arrastrar por la corriente oís!!

Quien no este perdido en este mundo que se de las gracias a si mismo.

En otro orden de asuntos, como se suele decir en los documentos que se escribe bonito y culto, ayer el gran día de las elecciones catalanas, aquí al currante (sí, he trabajado en fiesta, ¡oh si, oh si nena dámelo todo! (frase habitual entre los individuos desviados de mi nuevo trabajo)) los amigos de El Periódico de Cataluña y los de la televisión interactiva de Cataluña (y muchos se preguntaran ¿Quién coño son esos? http://www.ccrtv.cat/ pues bien son nuestros queridos amigos de TV3, esa gran televisión autonómica de calidad patrocinada por el estado, pfff) le dieron la chapa pero bien. Todo el mundo tenía prisa, todo el mundo quería una solución para ¡ya! Pero amiiiiiiiiiiiigos, los informáticos no somos magos, que hacen ¡chas! Con su barita y lo arreglan todo en un segundo, así que amablemente fueron mandados por donde vinieron. Allí estaba yo de señuelo aguantado su mal karma y su mal humor, haciendo de colchón entre el cliente y el técnico jejeje.

Y no se si se me queda algo en el tintero…. ¡Ah si! ¡¡¡OS ODIO A TODOS!!! (desde un punto de vista amigable claro)

1 comentario:

Anónimo dijo...

"El destino baraja las cartas y nosotros jugamos la mano".
Tu amigo y vecino Stalin.

Ya tienes tus patines. Ahora coge un bate de beisbol y sal con tu varita magica a iluminar a cuanto borrego veas.