08 enero 2007

Días normales dentro de sueños

Según pasaban los días se dejaba llevar por las circunstancias. Esos días que debían ser dorados, como supuestamente era la manzana del paraíso, y a la vez podrido por dentro, color marrón y destellos violetas de esos que vuelan sobre la descomposición de algo que alguna vez formo parte de lo vivo. No había terminado de leer aquella bazofia que le hacían tragar cada mañana. Esas ordenes detalladas para guiar a los nuevos esclavos de la época moderna. Miraba hacia el infinito, no aguantaría que lo que tenia cerca le rozase siquiera. Nunca le gustaron esas caras que la gente solía poner de aceptación, de “adelante te estoy escuchando atentamente”, cuando en realidad estaban tan lejos como yo, y de alguna forma misteriosa sellaban sus oídos y mientras miraban fijamente al interlocutor no se enteraban absolutamente de una sola palabra.

Por unos segundos desapareció de la sala, todo se quedo absolutamente negro. Un silencio para muchos inmensamente destructor, no para él, corto los segundos con tanta delicadeza que parecieron horas incluso días. Estaba allí en aquel vacío, pero no tenía la percepción de estar como solemos decir. No sentía su cuerpo, o no había tal cuerpo, una de dos. Pero se movía por el solo con el hecho de pensarlo, aunque tampoco había ninguna referencia que le dijera que se estaba moviendo. Toda esta confusión en su percepción, ¿qué estaba ocurriendo? ¿Se convirtió en uno de esos que tanto odiaba?

Sin darse muy bien cuenta, estaba de vuelta Sus pupilas abiertas como un pozo sin fondo ahora se encogieron por la luz fluorescente parpadeante. Posiblemente una de las razones más posibles de sus continuas migrañas. Mientras todo acababa y la gente se dirigía a sus respectivos puestos de aquella enmarañada red de responsabilidades, empezó a desvariar.

Aquellos dos hombres que me miraban en el autobús, parecían vendedores de contratos gratuitos de telefonía, mierda de teléfono siempre pagando y pagando, tal vez los niños debería matar a sus padres, solo por necesidad, si, como cuando la mantis devora a su pareja durante la reproducción, aunque eso solo suela ocurrir en cautividad, y tal vez por eso, ¿no estamos todos encerrados dentro de nosotros mismo? ¿Estaba todo cerrado? Necesito salir a la calle a fumar un cigarro.

Se levanto, la gente aun revoloteaba por la habitación, hablaban unos con otros, o más bien se lanzaban frases y preguntas sencillas. Salió de la habitación y respiro profundamente, aun estaba ese olor a moqueta, a folios, a toner, a zapatos de cuero, a corbatas, a mentiras, a resentimiento, a obligación. Medio corrió hacia el ascensor, mientras recordaba Slave to the wage. No podía aguantar, el ascensor paraba en todos los pisos, parecía no llegar nunca. Opto por las escaleras, se dirigió hacia la puerta, una de esas con las llamadas barras anti-pánico, y empujo. De repente un tintineo sonó fuertemente. ¿Fuego? Miró la puerta mientras decía mierda. Perfectamente colocado y visible en mitad de la puerta ponía “Puerta conectada a sistema de alarma”. Esto solo empeoro las cosas, ahora tenía más ganas aun de salir corriendo de allí.

Bajó por las escaleras a toda prisa, y aquel sonido horrible solo conseguía que su corazón latiera más y más rápido. Solo tres pisos más y estaré fuera de aquí, solo dos más, el ultimo, ¡sí!. Abrió otra de las puertas de emergencia, y ya estaría a pocos metros de la calle. De repente notó un impacto en el costado, y a cámara lenta vio como la puerta de salida giraba noventa grados. Se giro en el suelo, era el hombrecillo de seguridad, debían haberle visto por las cámaras.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

jejeje que huida tan atropellada, no se porque pero me siento bastante identificado...
estoy contento de estar en italia y alli he encontrado una persona que de verdad me interesa, o eso creo, tb es cierto que la conozco de 4 dias como quien dice,y cuando me estan yendo bien las cosas tengo que volver a santander por vacaciones, que esta tb bien porque veo a la peña y paso unos dias con la familia que no viene mal, pero ya no estoy acostumbrado a vivir aqui...pues cuando ya iba a volver, el dia 6 a las 13h, se tuerce todo, como el personaje que cae al suelo viendo todo dar vueltas, y me encuentro con mi padre en el hospital con un abceso en el cerebro, asi que aqui estoy todavia en santander y esperando que los abatares de la vida no me dejen sin padre, que aunque no ha hecho mucho no es plan de que se valla tan pronto...

saludos amigo revolucionario

KrKvF dijo...

Vaya, los problemas familiares. Bueno espero que tu padres se recupere, es cierto que no hizo gran cosa, pero tampoco es plan de desearle mal a nadie por que si. Pero tranquilo, se que volveras a italia, porque si es algo que realmente te interesa volveras... simplemente lo se jeje
saludillos, cualquier parecido con la realidad seria pura coincidencia, pero estaria bien jeje