Veía a aquella mujer que se manejaba perfectamente en aquel entorno que era su trabajo, aquel bar donde se apilaba la gente de las oficinas y los trabajos cercanos para desayunar siempre en los mismos espacios de tiempo. Menuda y delgaducha, demasiado aunque hay gente con quien podríamos discutir esto eternamente, su cara que ahora estaba débilmente rasgada por el paso del tiempo exhibía unos rasgos característicamente afilados. Una sonrisa siempre en la boca y unos comentarios chistosos que salían de sus labios de cuando en cuando. Ese era su estar habitual en el trabajo.
Veía parte de una familia que salía del metro, con un niño pequeño. Los niños pequeños con gafas y el pelo alborotado siempre me han recordado a mi mismo cuando era un “nano”, y este era uno de esos. Movía la cabeza convulsivamente en todas direcciones mientras andaba, luego paraba y disfrutaba de una leve sensación de mareo, todo sin dejar de caminar.
Veía pasadizos por los que difícilmente se posarían unos pies. Abandonados como lo están algunas personas. Oscurecidos por la soledad, aunque cada mañana les de el sol en la cara. Esperando tal vez a ser rescatados algún día, que unos ojos con unos pequeños destellos de aceptación, los recorran y sientan curiosidad por ellos.
Veía unas sonrisas curiosas que sobrepasan por ambos lados todas las mañanas, esos ojos rasgados que curiosean en lo rizos que se rebelan unos contra otros en mi cabeza. Sus cortos pasos y siempre en compañía. Nunca supe si son turistas o viven allí.
Y todas estas cosas que ocurren todos los días, que me hacen entrever un atisbo de sonrisa, que hacen pensar acerca de todas las palabras y frases eternas que podrían describir cada una de esas situaciones. Pero la cabeza no es una grabadora donde pones a grabar y te olvidas. Se queda un esqueleto repleto de ideas y sentimientos, luego el paso del tiempo, cual si fuera viento azotador, los va arrastrando poco a poco hasta que solo queda el armazón, que se irá descomponiendo también, poco a poco, si no ejercitamos la recreación de estos hechos. Es por eso por lo que hoy no soy capaz de recordar más que esto. Y mientras tanto te imagino alejándote cada vez más y más, todos estos días…
El mundo batea con sus insistentes controversias y
“I don’t want to be an actor
I rather be the scenario
and feel your stupid riots”
- Fossilized - Chococrispis
1 comentario:
yo creo que ese esqueleto de ideas que sustenta todos nuestros recuerdos siempre está ahí, es el tiempo y el devenir de los días quienes lo camuflan y hacen menos visible, como una pared que se pinta sucesivas veces, al final es dificil saber el color original....
cuantas personas y cuantas vidas permanecen ahi quietas viendo pasar a los demas?...
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