Llevo unos días terribles, bueno todos lo son en cierto sentido, pero hay unas coincidencias extrañas que están haciendo que pierda el norte, un poco mas (no he dicho perderme del norte).
La primera es este horrible bochorno, esta sensación de verano que tanto me ahoga. Ya empiezo a no soportarlo, y mucho menos los cambios anden-metro-anden-calle-anden-tren-anden-calle y el camino al revés. Ya no resulta difícil encontrarte estornudando un el día que mas calor hace. Por si fuera poco RENFE nos sigue divirtiendo con sus fluctuantes horarios y trenes desaparecidos en algún agujero negro (así como los autobuses de Sabadell que los días de fiesta no hay quien de con uno).
La segunda, un poco relacionada con la primera, es que los dos últimos lunes y martes (así para empezar bien las semanas) ha llovido, y como no, el momento de máximo auge ha sido de camino al trabajo. Siempre a las dos horas de llegar se despeja, y volvemos de nuevo a este calor.
La tercera trata sobre el trabajo. Y es que ya estoy hasta los mismísimos cojones, así hablando en plata. Estoy hasta los cojones de hacer cosas que no debería, de lo urgente que son para todos sus problemas y en cambio los tuyos sin sentido ni prioridad, hasta los cojones de todas las ventajas que debería obtener que paso a paso van deslizándose por el agujero del saco, hasta los cojones de la organización empresarial moderna y sobre todo de las subcontratas, hasta los cojones de procesos de validación que no sirven para nada mas que hacer el mismo trabajo una y otra vez por diferentes personas, hasta los cojones de esas miradas de superior, hasta los cojones de esas conversaciones vacías que solo hablan de valores acciones fluctuaciones contrataciones regularizaciones y todas esas mierdas que acaban en ones. Vamos que es fácil que en breve periodo de tiempo este buscando otra cosa, aunque dudo que encuentre algo muy diferente a esto menos aun buscando este tipo de trabajo, que por otro lado es al único que puedo acceder con facilidad, aunque para mí ya no supone ningún crecimiento.
La cuarte es que no soy capaz por mi mismo, es decir, no hago mas que aumentar mis deudas cada vez mas y mas. Autosuficiencia…. y un cojon de pato tuerto.
Cualquiera que lea esto (dudo) pensara, este hombre solo se dedica trabajar. Pues si, eso y poca cosa más, leer, fumar, ver alguna película o serie, dormirme en la bañera, y comer de vez en cuando. Algo ha pasado aquí, en todas estas cosas que antes caminaban por mi cabeza.
Y aun así, hay quien consigue relajarme y darme un mínimo sitio donde ir dando estos pasos trastabillados. Que me hace no pensar en toda esa mierda circundante, tal vez porque no esta aquí, sino me odiaría seguramente.
Recortes de ayer (Porque sino me olvido):
Déjame morir, dormir, en tus brazos. Dime que no debo llorar, dudar, más de esta prisión de sentimientos. Que no debo amurallar, mentir, las fibras invisibles que se enredan a tu sombra. Busca un arroyo donde mirar, mimar, el tacto pálido de tus labios. No me hables, llames, simplemente respira cerca de este halo. Cuando te canses, duerme, acurrúcate en este hueco que dejas cuando te vas. Enséñame a descubrir todos los significados de tus palabras.
Aplástame con un latido, sordo y brusco.
Me he convertido en un ser que ni yo mismo soporto.
1 comentario:
se sabe que la rutina nos mata.Y que el sistema nos lleva a ser sus esclavos, pero piensa que si fueses tu quien mirase a la gente con aire de superioridad, tus preocupaciones serian otras mas absurdas todavia. Eso si, no dejes comerte la merienda, exige lo que es tuyo y sino a pintar el barco!!!!
Animo tio y no dejes de buscar esa luz que aunque sea tenue y lejana alumbra tus dias, muchas personas carecen incluso de eso.
saludos
Publicar un comentario