Como si el suelo fuera un celo al revés los pies pesan, pegajosas penas derriten el asfalto y las baldosas, debilita el empuje. Inclino el cuerpo hacia delante dejando que los pensamientos tiren de mi cuerpo, apretando los dientes mientras las palabras y las letras salen por las orejas y la nariz. Erres en rabia revuelta y rosas; uves en valiosas vendas que vedan; eses en soledad solitaria sedante; ies de indicios de ignorancia incrustada; aes de altivos animales anormales. Se retuercen y se estiran, gimen de placer en una orgía de placer y dolor, sangre y sudor, como serpientes envenenadas como espíritus drogados por el placer de lo indivisible, manto de oscuridad entre estrellas de fulminante luz.
Dos torres se levantan a la vista del espectáculo. Miles de ojos entre sus ladrillos contemplan la escena, se otean de fortificación a fortificación entre miradas de odio y ganas de arrancar todo lo que se pueda de un cuerpo ¿A qué esperan?
Tumbado entre los amasijos de letras, clavándose y demostrándome que pueden mutarme y enseñarme a sufrir y a aprender del castigo, veo como pasan los días como segundos, pasan las nubes correteando, el cielo desfila de negro a naranja a esmeralda a rojizo y luego otra vez, la lluvia me ametralla y el sol seca de nuevo, los relámpagos hacen fibras el cielo.
No puedo moverme, ¿veré la película hasta el final?
1 comentario:
ke guai...
ke hicistes al final? presentaste eso?
hace muuuuuucho ke no hablo contigo, estoy en la santa pero ne breve volveré a oviedo... no tengo ni puta idea de ke hacer con mi vida
un beso xxl
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