Se sentaba en la oscuridad a mirar las motas de polvo imaginarias que flotaban a su alrededor.Al fondo las vetas del armario se difuminaban al buscar en el vacio lo que no existia, pues que es el vacío sino. Luego miraba el techo como los borrachos, buscando un punto fijo, y aunque hiciera aquel proceso miles de veces siempre se encontraba perdido como si no supiera donde estba como si aquel no fuera el techo que inspeccionaba una y otra vez en la oscuridad, como un extraño en su jaula de serrin que nunca abandona.
Todo nuevo todo pendiente de un hilo todo aparentemente etéreo y fugaz. Si eso le pasaba con el techo que le ocurriria al mirar al cielo
No hay comentarios:
Publicar un comentario