Y entonces todo arderá. Hasta los piojos y sus liendres se consumirán en CO2 y residuos pestilentes. Y cuando todos miren verán la decadencia de sus restos morderán sus lenguas y escupirán sangre sobre las cenizas. Volverán a quemar el tributo una y otra vez para que nunca jamás ese ser vuelva a ser algo.
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