23 abril 2013

0206

La llave en la cerradura, la cabeza contra la puerta, y la luz apagada. Así discurría sobre el dibujo de sus hebras de papel de tinta. Detenido en el borde del anden sin saber cual de los tres caminos tomar, si la duda fuera cereal...
Ya no espero escondido en la almohada a ver si estas despierta, no busco entre la sabanas que me des una respuesta porque na la hay. El autobus llega tarde y los dedos se me hacen viejos, saltando o volando, en piragua o en parapente, siempre huyendo del dolor, agazapado entre las piedras, ¿podré ser una de ellas?

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