Por querer quitarme este peso del vientre. Malnacido, reventaras en tu apatía absurda y cíclica, como un buffer desbordado, totalmente inútil. Señala a tus esclavos, súbelos al altar y mastica su corazón mientras rezas sobre cada cuenta, uno, inocente, dos, cómplice, tres, vendido, cuatro, jodido. Si, a veces, la única palabra es esa. La fuerza del absurdo, eso es lo que nos une, y si luchas contra ello te convertirá en un monigote sin valor.
Miro aquí dentro y es como el hueco de la escalera, sabes que no hay nada útil ahí, huele a humedad y polvo, a viejo y trastornado. Pero solo es un reflejo. ¿Es eso? Dudas porque dudaste, y ya está. Para que darle mas vueltas ¿Verdad? Pues no, había que darle mas vueltas. Desbordado.
Dime que he de escribir, soy esa maquina que espera ordenes, resortes activados por acciones externas. Su nombre, broma, dolor culto, y ese empeño en guillotinar cada salida, perseguir el olor helado en ese laberinto que se extiende por kilómetros revelando el unisono y átono filamento impregnado de la vida que vimos zarpar. Yuxtapuesto a la X que marca al justo y truncadoW. Y las letras se acabaron como todo, existencia avocada a la desaparición, comportamiento cíclico. Buffer desbordado.
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