25 abril 2013

Día que llora

Llueve dentro, llueve fuera, arden las fotos y el humo de los suspiros perdidos reparte sus cenizas que descompone la imagen de cada recuerdo, cada roce, cada paso sincronizado, cada tropezon y cada pedrada; cada explosion. Puedes caminar por esta playa, veras sus cuerpos amputados y calcinados. En ese silencio que reina despues de una catastrofe. Y la quietud, esas bolas de pinchos envueltas en seda, esta tarta de manzana de tus carcias ya caducada, es ver las dunas caminar por este desierto de la mano del segundero, subida en el minutero y azuzando sus caballos de hielo que dejan todo escarchado a su paso, olvidado, paralizado en la muerte por siempre, como muñecos de cera. Las raices llegan profundo, ancladas a rutinas perdidas, tira, dolera pero hay que sacarlas. Cada grito sonara como un cancer, cada anhelo dormira sin manta otra noche, cada foso escondera en su oscuridad cada imagen de tu cara durmiendo en mi almohada. Y no quedará nada solo el susurro de tu nombre encofrado, encadenado y guardado bien dentro.

2 comentarios:

Flaura Ponte dijo...

increíble increíble me muero de envidia

Flaura Ponte dijo...

supongo que es más fácil pensar en eso que en la angustia que me produce ver cómo pasa el tiempo y que no tengo NADA