09 abril 2013

Esa aguja

Es gracioso, si es que te parece divertido sangrar, como estupidamente confiamos en lo que los demás nos dicen. En esa falsa creencia de sinceridad que repartimos como caramelos en una cabalgata, siempre podras contar conmigo, eres mi amigo y siempre podras contarme lo que te pase por la cabeza. Supongo que todo ha de caducar hasta la verdad. Estaba escondido en un agujero maldito, por no escapar y por no ser visto, y esa gran ola de mierda que me persigue estaba ahí amenazando con romperse en mi cara y desfigurarla. No entiendo lo que pasó, pero intente tirar de uno de esos lazos y en lugar de un salvavidas solo había un gran pedrusco para sumergirme mas en el pozo de la esparcida y dolorosa aguja que repasa y se regocija de pinchar en cada punto que le place, siempre donde mas duela. Pero ese otro que tanto odio y que siempre esta dentro de mi cabeza diciéndome en que he de confiar y en que no, ese pesado pesimista y fatalista que esta tan maltratado que no quiere confiar en nadie ni en nada. Pero el fue quien me saco de ese agujero, momentáneamente. Ni confianza ni nada, si confiara en algo solo podría ser en eso por mucho que lo odie.

1 comentario:

Flaura Ponte dijo...

confía en ti mismo

y sé realista con los demás. quiero decir, son personas, ¿nunca te has equivocado tú mismo?

soy la persona menos confiable que conozco, y sé que el 90% de las veces no lo hago a propósito, no me doy cuenta y me siento híper culpable. así que quizás les pase lo mismo a los demás... no?