Estaba desbarrando y dando vueltas a unas ideas sobre la violencia y el control y el proceso se ha interrumpido. Por la ventana veía a un un viejo de barbas, con su carro de enseres inútiles y otras cosas necesarias, sus ropas raídas, gritándole a una alcantarilla lo hijos de puta que eramos todos. Cuanta razón llegan a tener los más locos.
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