Bueno, siguiendo la temática hoy me han soltado sobre la mesa como una anguila sacada del río, así de sorpresiva y violentamente, una de esas noticias en las que te repites mil veces porque el mensajero no caería en alguna zanja o lo arroyaría un camión de cerdos, pero no.
Ya he hablado muchas veces de mis superiores en distintos lugares, y que decir que a pocos se les puede enganchar el adjetivo superior a ninguna de sus diversas cualidades, pero lo de hoy ha dejado la inteligencia a la altura del mecanismo de un esfínter. Una de las prácticas que no he llegado a comprender de este lugar es que tienen la costumbre de cambiar todos los equipos de departamento en el momento en el que han adquirido un conocimiento considerable de esa parte de la aplicación. Consecuencia, nadie tiene ni puta idea de nada, al menos de una manera profunda y estudiada. Es entonces cuando las teorías que se lanzan como ciertas resultan no serlo en absoluto si no todo lo contrario. Pues bien, la responsable que esta por encima de mi responsable directo se ha negado de manera bastante efusiva a cederme al nuevo encargado de la aplicación, que usando la cabeza en vez de el culo alegaba que si tenía el conocimiento prefería tenerme en su equipo. Pues no, nos vamos el paquete completo, mi jefe y yo a una nueva aplicación que es un infierno. Una de esas en las que todos los usuarios deben de ser calvos hasta en la ingle, de esas en las que todo es para hace un mes.
Como buen animal que soy mi cerebro ha reaccionado de la manera que se esperaba, ha empezado a barajar posibles escapatorias, bueno las que ya existían, pero es curioso que fuera huir el primer impulso.
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