12 septiembre 2013

Bloqueo

Pesado manto de piedra y hierro que has cubierto todos los pliegues del cerebro hasta la punta de los nervios, has cristalizado sobre cada musculo y soplado al oído una toxica cantata, que bien podría salir de labios de medusa.
A veces el tacto traspasa el espacio infinito entre los cuerpos que están tanto a escasos milímetros como a distancias astrales, porque la voluntad esta en ellos, pero no en esta cascara, carcasa oxidada. Por los descascarillados huecos van escurriéndose las piezas, cada engranaje de la maquina perfecta e irreproducible por su propia técnica, se vuelve mas y mas inutil. Mientras, el camino va consumiendo, con ayuda de los elementos, todos los muelles palancas tuercas y tornillos. Capa por capa, con la paciencia con la que los vivos nos sentimos tan incómodos. Porque nos aterra y a la vez es la fuente de muchas de las dichas que más valoramos, porque el tiempo que marca la fugacidad de cada estallido, es nuestro amigo imaginario y aunque no lo queramos, ahí estará.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A 20 decibelios más, pero no mejor