23 abril 2007

Azul

Con sus deseos atados a un poste telefónico, amarilleando cual hojas de periódico en grandes bibliotecas, sin atención, sin una luz que diera vida a tanta apetencia de voluntad. Sus ojos vidriosos apuntando al horizonte, devolviendo un espejo perfecto para cualquiera que parara a observar. Sus brazos balanceando levemente el aire que ronda, el es el único que se atreve a establecer contacto físico.

Efemérides galopando en su cabeza, días en los que la preocupación y la penosa autocompasión carecían de total importancia, entonces todo flotaba, volaban juntos por el azul infinito, no había donde hundirse. Pero ahora era todo tan diferente.

Pero ahora había otro tipo de azul, diferente, hacia el que sin darse cuenta huían todas sus nuevas flores de deseo. ¿Había otro campo donde plantar y recoger frutos de sueños? Pero los hechos daban otra vuelta a sus esperanzas, las palabras “si estuvieras más cerca” estocaban en su escaso placer una valla donde chocaban todas sus pelotas lanzadas, dejando un ligero sabor melancólico, como a leche agria, como a esperanza abandonada y olvidada.

Alguien dijo, “olvida todo eso, deja que las cosas ocupen su lugar cuando deban”. Pero hay impaciencia, donde se deshace el recuerdo azucarado de unas palabras dichas con correcta exactitud para solapar vacío de almas. Me gustaría que no olvidaras este cabalgar de desvariadas conclusiones, como si con ello pudieras mantenerme un tus recuerdos para siempre.

10 abril 2007

Hoy nada

Hoy no he tenido tiempo de escribir, si de leer y por eso dejo esta maravillosa joya que me ha hecho correrme del gusto y de la risa. Aunque de informaticos programadores va la cosa es recomendable para todos aqui suelto el link:
http://www.despacho101.com/press/la-crisis-de-los-huevos

08 abril 2007

Domingo;

Lo dejo todo, pensé en aquel momento, tal vez habría sido lo mejor. Y como siempre lo mejor no suele ser lo que ocurre, como regla general ¿Te quiero? Pero eso no es nada, no se tiene en pie por si solo, se lo lleva el viento como se lleva el frío el invierno. Sabandijas que os alimentáis de este cerebro infecto y descompuesto, seres incapaces de ser aquello en lo que creen. Dardos de veneno. Si pudiera sacaros de mi cabeza y aplastaros con mis dedos una a una… ¿Sentiría pena al ver como se retuercen?

Indecisión que has dejado todas las puertas y caminos transitables abiertos, maldita seas. Ahora toca la difícil tarea de elegir ¿no? Y de paso por que negar ese miedo a tener que decidir, ha llegado a ser tal la infección que voy a tener que encontrar la droga más fuerte si quiero extirparme esta lacra.

Cada mañana esta todo tan claro y al anochecer bandadas de pájaros de dudas forman esas manchas variantes y cinéticas ¿Y que queda por elegir? Unos pasos, unos dientes. Se cierra el universo, se pliega y se abre de nuevo, y cada segundo que podría pasar caminando por el borde de ese acantilado, a un lado el acantilado al otro tú, me tortura con indecisión crueldad vehemente de mi mismo. Y yo no era así (para los escépticos de los cambio de la personalidad). Remolinos de agua, sal, tierra y aire giran alrededor de este paseo entre las dos opciones, suben al cielo y se pierden en las arrugas de las nubes.

De una forma u otra, esto ha sido real, pero no estábamos en el mismo punto de la cúpula para vernos directamente, solo espero ese momento, tal vez llegue, tal vez me canse, tal vez aprenda a volar y tal vez muera sin remedio. Pero estas letras son inalterables siempre las tendré rebotando por dentro, gritando, soltando maldiciones y frases que deberían estar escritas millones de veces mas que estas.

Solo espero ser real. No, quería decir solo espero que sea real. O tal vez no…

07 abril 2007

Donde esta el recuerdo, donde queda escondido

Persianas a la esperanza que abate el viento furioso de Eros. Perversiones en días pasados, pasado como una bolsa de te por el agua hirviendo y resecada por el paso de las horas. Seco el pensamiento interior, dormidos los sentidos, embotada la cabeza; pensamientos de rencor hacia uno mismo.

El aire esta parado, y los rayos del sol se filtran en la habitación, nadie lo evita, ¿para qué? En la imaginación, un pasadizo de hojas secas, un pasadizo exterior cubierto por un techo de ramas de aspecto liso, como si fueran de cartón, de color verde apagado y marrón. Las hojas caen ridiculizando la gravedad, dando forma al espacio con sus vaivenes. El suelo cruje al andar. Miles de cadáveres que darán vida a los que caerán el año que viene, se dan por aludidos a cada paso extraño en su hábitat en suspensión; marrón otoñal marrón claro deslucido, y sus venas resecas…¿Es una imagen del pasado, o es solo una idea inventada? ¿Había tal vez una verja roñosa y oxidada donde la pintura verde saltaba a cada tic tac?

Dormido para siempre a los pies de tus camelias. Dejadme soñar.

03 abril 2007

Personificado desierto

¿Te he escrito? Y ¿si lo hice? Dando, dudando, andando y sobre las galopadas de cada esfuerzo duerme una bella razón para hacer y una adorable razón para no hacer. ¿Qué prefieres? Paseo por la calle quemando recuerdos, no hay fuego, solo mirar deshacer con los ojos. Suben por las rampas de todas las defensas que cuidadosamente cada cual coloca, pero no se cansa nunca, persíguenos hasta la muerte, clava tus colmillos en esta tierra estropajo, y tal vez sangré, tal vez grite, tal vez me defienda, y en el fondo segundos antes esperaba con el brazo delante de la cara, inmóvil, dormido hasta que llegues dulce deidad, desoladora soledad. Flotas inmóvil. No importa lo que pueda hacer, soplar, agitar los brazos, rodearte de extraños, doblar cada esquina con la mirada puesta a la espera de otra. Y ahí sigues, con cada falso abrazo. Con cada falsa preocupación, gélida, observando, es lo único que necesitas hacer para destruirme, simplemente estar.

Me tumbo en la cama, te escucho susurrar. Con un roce imperceptible consigues escalofríos que nadie más podría, con solo tu presencia duerme placida la enferma alegría. Tose como si estuviera moribunda, como si esa fuera a ser su última respiración; por unos momentos desaparecerá.

Ya no importa que te quedes, creo que nunca te fuiste, aunque a veces reconozco haberte olvidado. No se si es que no quieres separarte de mi, o es que mi rechazo es lo que te hace seguir continuamente a mi lado. Y todas estas tribulaciones pasan sin más, tu siempre impasible, recogiendo lagrimas en frascos que guardas en alguna interminable colección de desdichas, de vidas dormidas solo vividas por un protagonista, pero en absoluto te importamos, realmente no nos amas como nos vemos obligados nosotros a veces.

Pero tú sabes que no me separo de ti, da igual, posición, lugar, estado, compañía, tiempo, espacio, siempre ahí. Bueno, una vez te fuiste, ¿Dónde fuiste? Supongo que no me querrías porque yo entonces creo que tampoco lo hacía.

Esta noche nos veremos, susurraras cacofonías mientras concilio el sueño, danzaras entre las cortinas, el polvo en suspensión para caer en la cama, cuando menos me lo espero, siempre así.