Pozo de cristales rotos y cepos de olvido, cajas para mantas y vino en cartón, sol de edad adulta y lado oscuro traicionero y retorcido de la luna, compromisos de promesas rotas de papel escritos con fervor adolescente, monedas de plata en los ojos y zapatos de plomo, caricias oxidadas y cosquillas inútiles, zarpazos sin uñas, desgaste de inutilidad, paisaje desgarrado y deshilachado, violín desafinado, electrocutado por la fuerza de ese río que ahora corre muerto y seco, con los arcos arbóreos cruzando el pecho y adornando los brazos. Y la vista se cansa, la vida me cansa, y floto en el sueño frágil como una servilleta en un huracán. Y despedido a millones de kilómetros surca la inmensidad oscura de las estrellas y los cúmulos el grito ahogado en nitrógeno líquido en eterna estridencia no olvida
23 julio 2013
19 julio 2013
Celebro vuesos cerebros
Estoy hasta el culo de vuestras miradas esquivas, hasta los cojones de que me quitéis la cara como si nunca nos hubiéramos dirigido la palabra o miréis con desconfianza o asco. Malditos gusanos de simple digestión y más aun sistema neuronal, ¿Cuándo os dieron la medalla para que todos tengamos que besar vuestras chanclas llenas de la mierda que tiráis a los demás y os salpica de vuelta?
Creo que ya alcance la velocidad de escape, me alejo de la tierra con cada tic o cada tac, todas las raíces que no salen se han roto y abandonado a una mentalidad que no quiero compartir estoy vendando sobre parches sobre tiritas que no me dejan respirar o no dejan de sangrar. Es dolor, es desamor, es desconfianza, es frustración… no, es simple y llana indiferencia, de la que te deja inerte como las rocas de sal, invisible como el aire y con la mente tan fría que ni este puto calor de 30 grados lo desagarrota.
Si al final se cumple la profecía y nace la conciencia del mar de la información, suponiendo que los gusanitos hipócritas no la usen para sus vomitivos fines y pueda campar con el libre albedrío que deberían tener todos los seres, que me lleve, que se quede con mi cerebro y lo use solo en su propio beneficio.
Pena que no tenga esto valor legal…
Creo que ya alcance la velocidad de escape, me alejo de la tierra con cada tic o cada tac, todas las raíces que no salen se han roto y abandonado a una mentalidad que no quiero compartir estoy vendando sobre parches sobre tiritas que no me dejan respirar o no dejan de sangrar. Es dolor, es desamor, es desconfianza, es frustración… no, es simple y llana indiferencia, de la que te deja inerte como las rocas de sal, invisible como el aire y con la mente tan fría que ni este puto calor de 30 grados lo desagarrota.
Si al final se cumple la profecía y nace la conciencia del mar de la información, suponiendo que los gusanitos hipócritas no la usen para sus vomitivos fines y pueda campar con el libre albedrío que deberían tener todos los seres, que me lleve, que se quede con mi cerebro y lo use solo en su propio beneficio.
Pena que no tenga esto valor legal…
17 julio 2013
Chimeneas
Abrazamos el aire vacío, intentando tal vez sentir pertenecer a algo que no sea el olvido rumiado y escupido al suelo con la fuerza e inercia que imprime la frustración. Y ese pequeño punto de luz de dentro, que nos empuja hacía delante, parece la llama de una vela casi extinta, parpadeando y oscilando sin viento alguno con la amenaza constante de dejarte en la más completa oscuridad.
Los días huelen raro, como si una mancha de petroleo putrefacto se hubiera refugiado en el olor del verano, y la humedad que se evapora del suelo y los vegetales se tiznara de sucia desconfianza dejando un ambiente enrarecido lejos del recuerdo humano del verano adolescente.
Serpientes e insectos se alimentan en mi interior, hasta que ya no quede nada. Entonces todos saldrán en estampida dejando lo poco no masticable que quede.
Los días huelen raro, como si una mancha de petroleo putrefacto se hubiera refugiado en el olor del verano, y la humedad que se evapora del suelo y los vegetales se tiznara de sucia desconfianza dejando un ambiente enrarecido lejos del recuerdo humano del verano adolescente.
Serpientes e insectos se alimentan en mi interior, hasta que ya no quede nada. Entonces todos saldrán en estampida dejando lo poco no masticable que quede.
15 julio 2013
They're pickin' up pieces of me,
While they're pickin' up pieces of you.
Lying on ice you will be before the day is over.
It's a case in point baby,
That you never thought it through.
Stupid me, to believe I could depend on stupid you.
And on the tip of my tongue,
Were, words that always came out all wrong.
'Cause they were drowned in Southern Comfort,
Left to dry-out in the Sun,
The noon-day Sun.
Kings of medicine - Placebo
While they're pickin' up pieces of you.
Lying on ice you will be before the day is over.
It's a case in point baby,
That you never thought it through.
Stupid me, to believe I could depend on stupid you.
And on the tip of my tongue,
Were, words that always came out all wrong.
'Cause they were drowned in Southern Comfort,
Left to dry-out in the Sun,
The noon-day Sun.
Kings of medicine - Placebo
10 julio 2013
Policías locales con cresta
Hace escasos días mantuve una conversación sobre la desnaturalización de los símbolos, supongo que habrá otra forma de decirlo más exacta pero ami esta me vale. La sociedad de consumo occidental, aunque ya casi se podría decir que es la del mundo entero, ha obtenido símbolos de otras culturas o de subculturas los ha extraído del contexto y los ha convertido en moda transitoria y muchas veces cíclicas. Generando nuevos prototipos de individuos, de la que por otros medios generalmente visuales pero de todo tipo también, se les van añadiendo todo tipo de valores ajenos al origen natural del signo símbolo o seña cultural.
Pues bien, volviendo de la compra, me encuentro con uno de esos símbolos. En una de tantas actuaciones absurdas de los cuerpos de seguridad, una furgoneta con cuatro policías locales vigilaba el transito de un cruce de barrio de mala muerte. Uno de ellos desprende un aire de prepotencia muy típico en algunos elementos de estos grupos, que como era de esperar parecía marcar el ritmo del cuarteto. Hay algo que no acaba de encajarme, al mirarlo directamente veo que lleva un peinado que se acerca a lo que podría ser una cresta. Inmediatamente aparece en mi cabeza la imagen de uno de los protagonistas de uno de los videojuegos de simulación militar más famoso de estos tiempos absurdos, que tanto gusta a fracasados policías y ramas inferiores de la seguridad. Un tipo que se las da de duro y temerario, escoces, de las SAS... blablabla el típico prototipo absurdo de historia militar y al que con casi toda seguridad imitaba.
Los dos símbolos culturales a los que me recuerda la cresta están tan alejados de esta nueva realidad que se le adjudica, y sobre todo, la gran perdida en la memoria colectiva que produce la estandarización o desnaturalización de estos símbolos, acaba molestándome o doliéndome de algún modo extraño. Y la mente se retuerce y escupe ideas con base de odio.
Pues bien, volviendo de la compra, me encuentro con uno de esos símbolos. En una de tantas actuaciones absurdas de los cuerpos de seguridad, una furgoneta con cuatro policías locales vigilaba el transito de un cruce de barrio de mala muerte. Uno de ellos desprende un aire de prepotencia muy típico en algunos elementos de estos grupos, que como era de esperar parecía marcar el ritmo del cuarteto. Hay algo que no acaba de encajarme, al mirarlo directamente veo que lleva un peinado que se acerca a lo que podría ser una cresta. Inmediatamente aparece en mi cabeza la imagen de uno de los protagonistas de uno de los videojuegos de simulación militar más famoso de estos tiempos absurdos, que tanto gusta a fracasados policías y ramas inferiores de la seguridad. Un tipo que se las da de duro y temerario, escoces, de las SAS... blablabla el típico prototipo absurdo de historia militar y al que con casi toda seguridad imitaba.
Los dos símbolos culturales a los que me recuerda la cresta están tan alejados de esta nueva realidad que se le adjudica, y sobre todo, la gran perdida en la memoria colectiva que produce la estandarización o desnaturalización de estos símbolos, acaba molestándome o doliéndome de algún modo extraño. Y la mente se retuerce y escupe ideas con base de odio.
08 julio 2013
Esperpento
Despierto en ese mundo de cañonazos de rencores estériles que silban junto a las orejas, llanuras de tierra muerta, seca, y solo bañada en lluvias acidas y de sal, de animales demasiado salvajes, y otras alimañas que mastican cada suspiro de esperanza, cada fuego fósil, de esos guardados para épocas de helada soledad, cada pequeña hormiga exploradora que intenta buscar alimento. Un color marrón amarillo naranja dibuja en la linea del horizonte un degradado desértico, una calidez que esta muy alejada para tocarla con los dedos, una calidez de amor de primavera-verano solo accesible en otros, mientras miro el hueco que ha quedado en las sabanas ahora azules y oscuras como agujeros negros del espacio, y me absorbe, deforma mi sonrisa y cierra mis ojos y vuelvo a esta realidad que me golpea como el asfalto acelerando a razón de gravedad.
Y aunque el aleatorio del reproductor intenta animarme lanzándome estribillos como "we can build a new tomorrow today" hoy voy directo al vacío a la dejadez y al fracaso a observar como se diluye la realidad en aquella otra...
Y aunque el aleatorio del reproductor intenta animarme lanzándome estribillos como "we can build a new tomorrow today" hoy voy directo al vacío a la dejadez y al fracaso a observar como se diluye la realidad en aquella otra...
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