11 diciembre 2007

Distancia

Vuelta al insomnio vuelta a las preocupaciones absurdas, una tras otra, y no soy capaz de mantener la calma, el mínimo percance deshace una serpiente de rabia que muerde sin control en todas direcciones con veneno que convierte todo en más problemas. A los pocos segundos vuelve la calma, auto culparse por ser tan estúpido de perder los estribos. Hacía tiempo que estas roturas equidistantes del ánimo no venían de esa forma tan repentina y continuada.

Todas las ideas han hecho aguas, todas las convicciones han quedado a un lado y el hueco de la duda es cada vez más grande más inmenso y más estridente. Y el tiempo parece detenerse salvo por esos malditos relojes, ese maldito sol que se empeña en salir todas las mañanas esa luna que nos domina todas las noches… Y aun así has estado aquí al lado, y parte de todo este embrollo extraño se ha disipado como se disipaba el frío las mañanas de invierno en el patio del colegio cuando asomaba el sol entre las nubes y todo el cuerpo resuena al ritmo de ese calor.

Pregunta y preguntate porque escribes, una y otra vez. Ahora tengo una respuesta, no se lo que durara pero es lo que queda por el momento. Sino lo escribo es como si fuera a perder todo esto en el olvido, todo lo “bueno” y lo “malo”.

“Si el mundo fuese claro no existira el arte” – A. Camus

25 noviembre 2007

Tiempo perdido

Empezaremos seriamente, ya que la vida es lo suficientemente cómica (en el sentido ofensivo, es decir, cómica a nuestra costa) Sehal era un tipo normal, tenia diecisiete, era de clase media baja (algunos dirían media o media alta, pero se tiende a pensar que lo que se ve es todo lo que existe) tenia pocos amigos, de los de verdad, y menos amigas, estudiaba poco e intentaba divertirse lo mas posible, al estilo de la compañía por cantidad a falta de suplir calidad.

Él era normal, pero solo era, porque había decidido emprender su viaje, emanciparse. Para algunos Sehal estaba retrasado en su línea de la vida y si retrocediéramos unos años o cambiáramos de localización tendría hasta familia un par de hijos con el y una esposa. Pero no, Sehal vivía un castillo llamado primer mundo. Esa fortaleza en la que no se puede entrar, salvo por las mazmorras y arrastrándose como una serpiente y creciendo a base de restos de los mas grandes.

Sus iguales tenían una vida clasificada y enmarcada en hechos predecibles, al menos hasta los veinticinco, sino más. Entonces serian personas de bien, o sea, de las que no hacen ni el huevo y viven del trabajo de los demás, y en una base mas analizada de los del exterior. Sehal había dejado de ser normal ahora precisamente por dejar de lado todas las aguas del castillo. ¿Porque hizo esto? La senda del razonamiento es difícil de seguir desde un tercero, pero haremos lo posible por hacer un pequeño eixample.

Del buen hombre que olvido quien era y se tropezó con el mismo

Se cuenta de un hombre que sin quehaceres mejores que plantar para comer y dormir para plantar y comer, un día, abandono su rutina. Decía que las lechugas se reían de el, que los pájaros le aconsejaban ser un hombre de mejor provecho, que las gaviotas de su arado le contaban cuentos sobre viajes, especias y mujeres con trajes de velo. El hombre aguanto todo lo posible, pero la realidad del día acabo por escabullirse entre sus sueños y el hortelano ya ni podía descansar en paz. El labriego decidió entonces lo que muchos deciden en estado de agobio y desesperanza, huir, escapar a algún sitio lejano, al menos lejos de las vallas de su siembra lejos de las fronteras de su pueblo.

Sehal decidió convertirse en un trabajador por cuenta ajena en una gran ciudad.


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Cosas incompletas para dejar por siempre jamás

14 noviembre 2007

Sendero de filos

Sendero escalonado, cada halito pesa como la cabeza de un cerdo, los músculos se exprimen extasiados en cada nueva explosión, y la esperanza siempre firme de llegar a la cima con algo que ofrecer, dádiva descabellada; pero la razón no detiene el ascenso la fe ciega supera día a día esta fuerza. Falsos proverbios, dentadas frases de palabras asesinas, que destrozan y penetran en cada retículo e invaden cada milímetro de la carne, carne mortal, humana, carroñera. Todas vomitadas en una serie esperpéntica de ejemplos irracionales que peligrosamente indican hacia la sumisión y la satisfacción.

Algunos corren espantados hacia arriba, no miran el camino y tropiezan con sus propios pies. Llegan a atropellarse solo para poder descubrir el contenido de todas esas palabras vacías. Por mi parte no tengo prisa, miro cada escalón como si fuera la ultima vez que lo viera, y seguramente así sea. Me siento y observo el paisaje, y la gente no para más de dos segundos. Me siento y pienso cuanto de eso que dicen tiempo ha pasado, no llego a comprenderlo, pierdo el hilo entre bajadas y subidas, entre ostias de frente y de costado, entre luces y sombras, entre sueños y realidad. Y me olvido de que hago en este camino y levanto de nuevo.

A nadie importas, todos corren de aquí para allá y si te piden un brazo será para quedarse con el ¿Y alguien espera no sea esto un pensamiento global? ¿Tal vez es un comportamiento que todos realizamos con la excusa de que todos lo hacen?

05 noviembre 2007

Gracias por todo

Señas perdidas como el papel arrugado en el fondo del bolsillo, con la forma de las costuras, casi imperceptible. Con palabras que has olvidado para siempre, y esas caras y esos gestos, se van perdiendo, disolviendo como azúcar en café hirviendo. El respaldo se endereza y encara de nuevo hacia la realidad. Ahora es placida, y sosegada expresión. Una respiración pausada y profunda, ese olor, ese calor.

La estancia se colorea con la luz desviada del cielo hacia las esquinas, las vetas del suelo, las arrugas de la cama, tu nuca.

Voy sorbiendo de la pajita, pero el zumo se acaba, puedo esperar a que los hielos se deshagan y ¿Qué haré luego? Esperar y esperar. Tic tac y tic tac. Rombos en la cabeza y una bolsa de plástico que la imaginación no deja de pisar y enredarse en los pies. Se retuercen los tirabuzones rodeando la misma idea una y otra vez, corriendo por la impaciencia de no tropezar.

Y aun así algo has hecho. Has abierto una ventana en mi techo, por la noche luz de luna y estrellas, por el día calor de sol. Y no me entristece este sol de invierno, aunque detrás de tus pasos más calor puede haber, me refugio donde el viento menos me entumezca. Intento no buscar tu ayuda, y como está si la necesito… gracias por todo.

Patipasiempre

31 octubre 2007

Impaciencia

Como una caída libre de miles de metros, con esa presión extraña en las venas, el estomago resuena, la tilde del tiempo se retrasa en decreccento. Las abuelas miran el periódico en los asientos metálicos del metro, un señor alto, de pie, juega con la bola plástica del cordón de su abrigo. Las nubes ennegrecen y la mezclan con la prisa de los zapatos claqueteando por las baldosas lisas y brillantes.

Nada agota esa sensación, como si tuviera cuerda sin fin; y lo tiene. Y la música ayuda pero no siempre calma la sensación de espanto de esperar algo, esperar esperar. Todo volara, todo pasa, todas las ideas de bloqueo se curan, en un soplido todo puede desaparecer, y en otro puede reaparecer. Y aun asi fijamos cosas a las que esperar su llegada, no podemos evitarlo. Y nos podemos emocionar cuando la espera llega a su fin, y luego… Luego que ocurre. Luego buscamos otra meta que alcanzar otro momento que puede hacernos librar de la sensación de impaciencia que nosotros mismos creamos.

Y ciclando ciclando, el cuento vuelve a empezar, y todos dispuestos y preparados a seguir las reglas, al que se la salte le cortamos la lengua.

30 octubre 2007

Al dia, despues de 15

Últimamente apenas escribo (aquí) ya que apenas tengo ideas nuevas, o no lo suficientemente interesantes como para escribir sobre ellas. Pero como también me dedico a plantear cosas de la vida real que tienen cierta importancia, ya por haber sido simplemente curiosas, o por tener una relevancia especial o alguien se la dio, por ser absurdas y por muchas otras razones. El caso es que ahora mismo tengo dos de esas.

La primera es una de esas nuevas olas de desinformación generadas por la televisión y otros papelajos informativos. Una nueva tendencia de la gente a usar comentarios racistas y razonarlos (repetir palabra por palabra lo que han leído u oído) como si fueran totalmente lógicos. Esta claro que mucha gente ya los tenía, ya fuera por sus vivencias o por sus creencias. Pero no estoy hablando de ellos sino de “conversos” de esta nueva.

Gente que habla de otras razas en general como los culpables de que oriundos de la zona dejaran de poder mantener sus negocios. Pero vamos a ver que es el capitalismo. Si tu eres capaz de hacer una mejor gestión de tus bienes que tu vecino de actividad, eres aplastado, ya bien intencionadamente o desinteresadamente. Y les recuerdo que somos todos los que mantenemos ese barco o iceberg repleto de mierda (me refiero al capitalismo evidentemente), por si no se acuerdan. O escuchas cosas como, “es que viven diez en la misma casa…” y la frase final cambia, dependiendo de lo que se quiera criticar. El caso es que si tú tienes un vecino que es un guarro y es marroquí, todos los marroquíes son unos cerdos, porque viven quince en la misma casa. ¿En serio alguien cree que se puede vivir aquí, trabajando por la mitad que alguien nacionalizado, y que además sustenta a familiares? De la misma forma que vive la gente aquí quiero decir, que en algunos casos no es mucho decir. ¿No será que los que aquí habitamos son los responsables de que eso sea así? ¿Os suenan la palabra democracia?, el significado real (Aunque para mi esa palabra es sinónimo de borreguismo), porque decirse se dice mucho. Y luego se ponen a discutir de banderas, a mi es que se me caen los cojones al suelo, por decirlo finamente.

La otra por mi grata experiencia últimamente con individuos de recursos humanos (esos que tan bien me suelen caer). El primero ha sido con los de mi propia empresa, el gestor de los mentores. Para que los que no conocen este órgano empresarial los mentores son los encargados de valorar el trabajo realizado por sus mentados, a través de una evaluación escrita previamente delimitada completada por uno de los jefes de proyecto o encargados de personal.

El encuentro tenía como fin concretar algunos aspectos de la última de una de estas evaluaciones y una propuesta de revisión salarial. Me encanto esa frase del 10% como te lo curraste. Que conste que contuve mis ganas de escupirte a la cara y cambie ese impulso primario por una serie de criticas fundadas con ejemplo, a eso que llamáis empresa y yo llamo… en fin vamos a dejarlo estar.

El segundo ha sido en una entrevista de trabajo. Mientras repasábamos todo mi historial de trabajos y tareas, después de mantener una charla en ingles y demás pruebas, paso a explicar las bases del supuesto trabajo. Aquel discurso me empezó a parecer familiar, empresa vertical, esquemas y horarios ajustados, reticencias a aceptar un nivel económico decente etc. Pero llego la gran sorpresa, en la que totalmente desilusionado ya no pude aguantar más y me eche a reír. La frase detonante fue “Ah! Es obligatorio llevar corbata ¿Tienes algún problema?” A lo que amablemente conteste “Por supuesto” después de contener la risa. “¿Tanto como para desaprovechar esta oferta?”. Se te olvido la palabra mierda antes de oferta. Lo siento mucho, pero las empresas que utilizan la psicología laboral para hostigar tienen el tiempo contado. Al fin y al cabo, ofertas de programador Cobol-Cics-Db2 con mas de un año de experiencia que decidan aceptar un puesto de programador junior hay muy pocos, tampoco los hay senior así que para que engañarnos. Así no pilláis ni un resfriao.

Bueno creo que eso es todo por el momento, y ya saben, no desaprovechen nunca la oportunidad de dejar que les obliguen a llevar corbata. Es un consejo patrocinado por el cerdo de “corred siempre con tijeras”

15 octubre 2007

Puag!

Se hace la luz, un leve susurro queda olvidado en el colchón y pegado a la almohada. Los números con agujas presionan inquisitivamente, avanzan imparables mientras se despeja la nube de sueños. Agua cayendo por la nuca, cerrar los ojos y flotar en el vapor. Donde está la ropa.

Recolección de elementos útiles para el día, siempre algo se queda. Otro día mas…

Se encienden varias luces, vuelve la opera. Camino hacia la puerta de las mazmorras, no tengo llave se tiene que hacer a mano, pero otro perdido sale de las cavernas. Concierto de piano, combinaciones de tres pulsadores y una palanca. Aspiro el humo. Concierto de flauta.

Y ya están ahí. Son como un enjambre de langostas hambrientas. Se arremolinan y apiñan, intimidan unos a otros. Tomo el camino de la montaña rusa. Dejo la música a un lado, ahora toca la peor parte. Gravilla, acera, carretera acera, atento al semáforo, cruzar, césped, asfalto, acera, semáforo y ya se les ve de lejos. A partir de aquí el rito mecánico. Apoyar una mano tirar con la otra de la palanca, empujar, empujar en circulo, esperar a que se abra la puerta, pita. Identificación, pulsar flecha hacia arriba, dentro de la cabina el 6. Y a la pequeña burbuja.

Todo empieza mal, ese paréntesis no iba ahí, iba ahí. Y el efecto ha sido el contrario todo va a peor. Encuentra una solución, rápido. Temas pendientes del proyecto. Algo ha pasado, noo, otro problema externo no. Preparar correo con toda la información del error. Tienes un momento. Si, como no iba a tenerlo joder. Has visto el correo, hay descuadres nuevos. Si (yo me los leo). Le echo un vistazo ahora. Me voy al desayuno. Alberto si estabas mirando lo de la contabilidad ya se lo que es, cuando tengas un momento te lo comento, ya lo arreglas tu que has hecho mas de eso. YA. Preparo todo lo que tiene que estar hoy antes de comer. Maldita sea, estoy pensando en lo que no tengo que pensar, cometo demasiados errores. Todo hecho, pero el responsable ha desaparecido ahora no volverá hasta las 5, malditas autorizaciones. Salgo de ahí, necesito algo de azúcar. Cruzo el puente, bajo los escalones del anfiteatro que da al estanque. Como a la sombra y fumo al sol. Descansan cuerpo e ideas, el sol adormece los músculos y se cierran los ojos al mínimo. Me pincho, hay que volver. Por suerte estoy solo, hago, pero sin presión. ¿Has venido a verme de alguna forma? Da igual yo te aviso. La manada vuelve. Otra reunión, esta de dos temas. MIFID ¡quien no llegue al 1 de noviembre calabaza! Y la maravillosa contabilidad, y ahora soy yo el que tiene que hacer de soporte a los demás, tócate el pie izquierdo con la mano derecha. Tengo un par de pensamientos violentos, pero me relajo. Vuelvo a mi sitio, marco un par de cosas que hacer antes de irme. A las 6 y media estoy huyendo como una hiena de los leones. Pongamos la música clásica esto va a ser doloroso.

Mientras miro el cielo, las nubes se desmigajan entre las columnas cónicas del humo de los aviones. Hay un tono morado rosáceo rodeando al azul que se va oscureciendo. Delante solo hay luces rojas y más luces. Quiero acabar ya, perderme en la nube de sueños, ya despertare cuando toque.

12 octubre 2007

Ocupaciones

Otra vez más solo me apetece dormir. Cerrar los ojos y no despertar hasta que llegue el momento adecuado, que ocurra todo lo que deba ocurrir entre medias pero que pase. Sensación de inutilidad. Despertar entre cabezadas con fragmentos de sueños, recuerdos incompletos de voluntades propias y ajenas puestas por mi inconsciente, machaca, machaca como ruedas de piedra gigantes muelen granos de cereal.

¿Pensar lo qué uno debe o pensar lo qué uno quiere y lo que esto designa el rumbo de sus actos? El deber se va implantando poco a poco, va utilizando tu champú, pero de una forma más razonable, se bebe tu ron pero más prudentemente, se pone tu ropa pero solo la más adecuada, mantiene charlas eternas contigo acerca del valor de la comunidad y de la responsabilidad. Y la voluntad se queja todo lo que puede, patalea, llora, grita imperdonables palabras que se graban de por vida, presta su apoyo en todo momento, y sobre todo en los peores momentos, nos escucha y nos aconseja. Dos bichos más que se pelean sin parar y a veces te dan la vuelta a la cabeza y sentado ves como se meriendan tus neuronas con pan de ajo y tostadas de mantequilla. Y los que antes andaban acompañando estos tentempiés ahora miran absortos en corrito los enfrentamientos de estos dos. Apenas se atreven a comer algo de vez en cuando.

Y otra vez vuelta a la cama y así las horas pasan, aunque cualquiera diría que en realidad no ha pasado nada de tiempo.

09 octubre 2007

Echar de menos

Pasa, pero no el tiempo. Y solo una idea, mas bien una imagen, constante imperdonable y punzante. El viento sopla fuerte, las nubes negras surcan el cielo a estirones rápidos. Todo oscurece y vuelve a amanecer; miro, suspiros, pero no desaparece ese imperdible clavado en piel. Dejo que los colores y las formas traspasen mis retinas se claven en mis neuronas, pero la retina se ha velado con otras imágenes que no dejo de ver.

Cada tic tac del segundero, cada minuto en los paneles eléctricos, es un viaje entre paredes de pensamientos de recuerdo. Cada olor es el énfasis para buscar el que realmente quiero encontrar, y no está, nunca está. Y el pequeño ratoncillo del tiempo no deja de roer y roer ese aroma.

Me derrumbo en el asiento y te intento convencer de que estoy contigo en cada momento, aunque tu no te das cuenta; graciosas mentiras. Despierto en la realidad y es como morder un bordillo, como darle la vuelta a unos pantalones vaqueros acartonados. Si alguna vez necesitara alas, este seria el momento ¿Dónde están?

Perdido ando

04 octubre 2007

Apunte

Señas, donde había tierra blanda sin forma. Llueve ya no se desde cuando, y quiero hacer eso que te sale con facilidad, cerrar los ojos y no saber donde estoy, y tal vez, despertar en otras circunstancias. No se que debo hacer, no se si hay cosas que no debería decir, tal vez, solo intento no pensar en el futuro. Pero es difícil cuando todo lo que te rodea busca respuestas planificadas, horarios, descansos, comidas, visitas. Los días libres se acaban, y empiezo a pensar de nuevo en todas las cosas que he de cambiar, las que perderé y de paso intentar no perderme yo por el camino, cosa habitual. Agarrarse los bolsillos agachar la cabeza y a la vez empujar, rat race.
Y en medio de todo esto me encuentro como con ánimos de aguantar cualquier cosa, no se cuanto me durara la sensación, pero si ahora la tengo intentare recordarla. Tal vez dure lo que tu olor en todas mis cosas o el recuerdo claro del contacto con tu piel.
Y por ultimo me preocupan mis amigos, y no poder hacer nada por ellos. Me arrancaría las uñas de las manos, pero no serviría de nada, es tan frustrante… Y ahora queda la ultima parte, esperemos que sea para el buen recuerdo. No se que será de mi cabeza cuando tenga mas tiempo para pensar.

13 septiembre 2007

Ditu

Muchas veces las variaciones aparecen de forma inusual en conglomeraciones cuando la monotonía se hace demasiado pesada. Así dicho suena un poco austero y falto de significado, pero adjuntaremos un ejemplo de experiencia propia para aflojar la densidad de este facto.

Después de una temporada sin vacaciones, sin apenas gente en una ciudad de esta densidad, sin demasiadas cosas importantes que hagan un día diferente a otro, cuando ya todo empieza a parecer predecible, es entonces cuando cae de nuevo en el desorden sobre los esquemas y horarios (que típico que hable otra vez de este razonamiento, que conste que no es influencia de Krïsna, ya lo tenia antes). Decido por voluntad propia, ajena o por simple apalancamiento irme a acostar tarde. A partir de ese día, todo ha sido una constante desviación de los hechos normales. Al despertarme tarde, como era de esperar, necesito ir en coche al trabajo porque sino llegaría demasiado tarde. Sorprendentemente no hay apenas atasco, y estoy a punto de llegar diez minutos antes de lo habitual. Entonces, en uno de mis arrebatos de irracionalidad de decisión en la carretera, entro por la salida anterior de la autopista. Y felizmente recorro medio Sabadell, casco antiguo incluido, o sea unos quince minutos chupando rueda a un coche de autoescuela, que le costaba decidirse a invadir el carril contrario.

Después de aparcar en un descampado (me pregunto porque la gente es tan vaga a la hora de aparcar) cerca del trabajo, bajo a la calle principal, y ¡zas!, esta completamente cortada, donde antes había seis carriles de coches camiones furgonetas y motos ahora hay puestos, atracciones, basuras, todo tipo de guirnaldas y mierdas colgadas por todos lados.

Tras esto me he vuelto a dormir, un par de días mas o tres, y estas veces si que ha habido atasco, pero la música clásica es un gran sedante, al menos para mi. Sino creo que seria capaz de morder a alguien sacando la cabeza por la ventanilla, los atascos son de las pocas cosas que me atacan realmente.

Otra cosa que me inquieta mucho últimamente son los cambios de personalidad y de forma de actuar que están adquiriendo muchas personas, algunos conocidos, y otros no tan conocidos.

Vamos, que parece ser, contra mas consciente eres de la monotonía mas desaparecen esas certezas. Es hasta divertido. Creo, incluso, que funciona también en el sentido contrario así que habrá que andarse con ojo, o con poco ojo, depende de cómo se mire

02 septiembre 2007

Lo que otros piensan

El cuervo sobrevuela estas ranuras olvidadas, hundidas sobre tierra, han perdido sus silbidos de risa, de ver a la muerte atropellándose a trompicones. Los buitres no entonan sus cantos fúnebres, el eco de su graznido rasgado y pausado se pierde en el vacío. “This is the end. My only friend, the end.” Los hombres ya no cantan, ya no se deslizan como una hoja de afeitar sobre estos bosques.

El mejor reportaje jamás creado, el fin de los humanos. Todas sus emociones y sentimientos enlatados sellados cifrados y calculadamente ordenados vuelan en todas direcciones, hacia fuera, vagando eternamente por el oscuro infinito. ¿Quién estará al otro lado para verlo? Recuerdo la risa de los cuervos.

- ¿Se encuentra bien?

Los coches pasan a traves del cristal, la sensación de estar sobre un asiento vuelve a sus nervios. El sonido empieza a quebrar de nuevo la tranquilidad y el aire zumba en oleadas de café y tabaco. Apura el café, los posos quedan bailando en las ultimas gotas al posar la taza, posa los 1,20 sobre la mesa, empiezan a volver imágenes de moral, de pulcritud, sociabilidad, en cuestion de segundos vuelve a ser un bípode de combate entrenado para la vida en la que habita.

- Gracias, adios.

- A usted

En el mundo hay gente extraña, ¡ Maldito tacaño!

27 agosto 2007

No abandonar del todo las ideas

···

Dossier, saco los folios uno a uno. Los extiendo sobre la mesa y las líneas corren en todas direcciones. La cortina de láminas mezcla el aire de motas de polvo y rayos fijos, cuesta respirar en la densidad.

Las historias de los papeles me observan, me miran a través de sus manos agitadas delineando lo que sus mentes esquivas podían seleccionar de toda esa complejidad indescriptible. Y hay un tic nervioso en el dedo meñique que informa impaciencia. Extiendo la mano, la mesa está fría pero las letras sobre el papel no tienen temperatura, están exentos de tal propiedad, la absorben de lo que esta en contacto con ellos al modo en que los virus toman vida propia sirviéndose de la vida.

Tenía miedo de las historias, pero no más que de él mismo. Romperse la cabeza contra el marco de la puerta le había hecho recapacitar sobre este hecho. Se dedicaba a tachar lo inaceptable, ese era su trabajo. Y en cierto sentido sabia que eso mismo era lo que le hacia estremecerse de las ideas destructivas que llegaban a crearse en su cabeza.

De fondo una pareja discutía a voz en grito, de vez en cuando se escuchaba a un niño gritando, la discusión había empezado por él. El chico quería bajar a la calle, a cambio recibió una de esas lecciones de la vida. No importa cuales sean tus intenciones al decir o pedir algo, siempre pueden ser mal interpretadas. A cambio puedes obtener el choque que producen las frustraciones de los demás.

Intentaba recordar cuando había descubierto por primera vez esto, buscaba en su almacén, sacar a la superficie ese recuerdo.

···

26 agosto 2007

Sonido salado

Sonidos bastardos, sonidos malsanos, sonidos enlatados, sonidos. El aire mueven a su voluntad, se comprime y se expande a espasmos, dudando entre cada impulso y el siguiente. Puedes cerrar tus ojos, pero no tus oídos, ni tapándolos, solo consigues otro pulso, el propio del cuerpo, con un hilo musical de lo que intentabas evitar. Palabras que no se deberían decir, que no se deberían escuchar, a veces el resultado de hablar o no decir nada apenas varia, por eso se guarda silencio. Por eso a veces las cortinas están echadas y las persianas bajadas, y apenas importa ya cualquier cosa.

¡Qué pasa cuando no puedes olvidar la sal!, se mezcla con la lluvia y escuece en los ojos, lo puedes notar en la boca y tarde o temprano lo sentirás en cada poro de la piel, sal. Intentas controlarte, pero solo consigues una serpiente lazando tu cuello siseándote todo lo que no quieres escuchar, lo que quieres controlar te destruye poco a poco.

¿A que viene esa prisa por dominar la propia vida, por controlar cada acontecimiento de futuro? ¿Acaso hemos olvidado que estamos aquí para aprender todo lo que podamos? Pero el soldado se cansa, se recuesta en una columna carcomida por el tiempo y le pesan las ropas le pesa el cuerpo y le pesa enormemente, como un lastre, su conciencia. Derribado por completo, por una lanza imaginaria, sus pupilas se engrisecen pedantemente con el tono gris de la muerte, y en un suspiro de agonía infinita; se va.

No te creas tus mentiras. Retumba en las paredes de la cabeza

15 agosto 2007

Recogiendo Hymenopus coronatus

El esbozo de la forma de su persona se dibuja en las ondas amarillas distorsionadas del horizonte en ocaso. Estaba allí dormitando viendo como se alejaba y desaparecía con el sol como crecía un gran pozo sin fin en las raíces que empezaban a salirle y que cada vez se acercaban mas al centro de la tierra, donde el calor lejos de aliviarnos puede destruirnos.

Sus recuerdos compartidos, esos libros hojeados con las esquinas de las páginas dobladas y marcadas, empezaban a desfilar por sus hombros, correteaban por sus antebrazos y se deslizaban hasta el suelo intentando dar alimento a sus ocultos arraigamientos terrestres. Mientras su boca se secaba y sus pulmones se encogían colapsándole dentro del pecho, soñaba en voz baja miles de peticiones encabezadas por no, miles de deseos no materiales que se deshojaban por la acción de algún juego malévolo sobre las margaritas de sus antiguos apoyos.

El sol le plantaba cara, le preguntaba, si tal vez las cadenas que le estaban arrastrando en aquella dirección podrían ser olvidadas, siempre pensando en echarse atrás, así funcionaba. Había imposiciones que le llevaban en aquella dirección, que además, habían sido marcadas antes que los nuevos lazos. Pero eso carecía de sentido ya, para empezar las cadenas no eran comparables a los lazos, aunque su mente le susurraba que el tiempo convierte lazos en cadenas. ¡Calla!

Anochecía, y por dentro se oscurecía, los pies pesaban. La sombra atada, seguía su camino incluso con mas recelo que el propio, la ropa se hacia plomo y alguna mota de polvo intencionada parecía irritarle los ojos. En el camino se levantaban acantilados afilados, sus dudas, se enfangaba el camino, sus deseos, la inclinación aumentaba, sus sentimientos estaban ordenando, pero no podía hacer caso, no, no podía. No des la vuelta, no encares tu orquídea, las mejores están envueltas en un humo de dificultades que superar. No quiero escuchar. Dilo más fuerte pero no podrás.

Los humanos pueden actuar de forma errónea incluso sabiendo de antemano las consecuencias negativas de sus actos. ¿En que están pensando?

08 agosto 2007

Punto, dos puntos

Un agujero, pasos. Camino hacia dentro bajo peldaño a peldaño, un clap clap rebota en las paredes y el techo abovedado dando esa sensación de estar dentro de una cueva, cada vez el sonido más penetrante. Paso el control automáticamente, observo de nuevo la bici sin ruedas y otras tantas que varían aferradas a unas barras cementadas al suelo. Dos escaleras desciende a los dos lados de una de las paredes, la corriente se arremolina en todas direcciones. Elijo uno, no por azar, y llego al túnel común, con su hendidura pedregosa central, ese aire pastoso, denso y caliente.
Las paredes y todos los objetos no móviles del túnel adquieren una capa de un polvo negro, completamente pegado, marcas de hollín, el suelo esta pulido y los bancos y papeleras son de metal frío. Las persona se apelotonan en grupos y algunos individuos quedan sueltos entre la gravedad de estos. Siempre fijo un sitio antes de entrar. Y allí quedo hasta que llega la maquina metálica que escupe como un dragón resultados de la hidráulica y arrastra con el una masa de aire que le antecede y le precede.
Ayer el cielo era un gran paquete de algodón abierto revuelto y ensuciado con la mas oscura tristeza, pensé que ese seria el día en que volviera a ver iluminarse el cielo y retumbar la tierra, pero no fue. Y lo habría disfrutado.
Me recosté en la esquina de la pared y un respaldo y me senté en un asiento plegable mientras miraba por la ventana como serpenteaban tubos y cables en la pared de la gruta que recorríamos. “…los que no quieren ir a ningún sitio cogen el tren a 2046” pienso mientras avanzamos en la oscuridad.
Al tiempo estipulado salimos del túnel, y un flash no te deja ver nada por una décima de segundo, la imagen vuelve como si pasaras hacia atrás la imagen de una película quemándose. El sol ya visible se abría paso entre las nubes clareándolas y cercenándolas en rayos que arrastraban parte y que salían del centro del astro. Una luz plata bañaba el paisaje como un baño de barniz.
A veces es como si pudiera dormitar así para siempre.

04 agosto 2007

Y nos reímos de que la gente pensara que la tierra era plana…

La gente se puede sentir muy estúpida por muchas cosas, por ejemplo si le repiten cada diez minutos una y otra vez que los horarios de los trenes han sido modificados temporalmente por la llegada de la alta velocidad a Barcelona. Les regamos disculpen las molestias. Me encantan los mensajes automáticos que te piden perdón sin necesidad de que te des cuenta que estas siendo ofendido, como si las disculpas te arreglaran la vida.

Cuando escuché aquello de “… la gente suele ir a Santander a jubilarse” me parecía algo lógico, una ciudad donde nunca pasa nada y los cambios se producen gradualmente, incluso desapareciendo un año a la vuelta es todo tan similar…, solo ves los cimientos de las nuevas construcciones de metal y cemento armado desperdigándose por lo que antes eran matojos de hierva y ratas de ciudad. Pero ahora lo veo más claro, en una ciudad algo más grande como esta, hay comidilla periodística para llenar el hueco de las mentes vacías y en actividad de conocer otras cosas. Te regalan esos periódicos por la calle, esos que no quiero ni nombrar, con las mismas frases prefabricadas una y otra vez, con sus titulares de revista de adolescente y juegos de palabras absurdos, con las premisas básicas que debes aprender cada día (cuando veo esas pantallas en el metro con las noticias puestas en ciclos de 2 minutos, me pregunto si Orwell no se quedo corto con 1984) y todo se parece tanto a ese mundo del que tanto hablan. El mundo de la información, la nueva arma, decían hace unos diez años.

Este es el mundo en el que la verdad universal se repite a base de bombardeo informativo, da igual lo que digas o como lo digas, cuenta la cantidad de veces que puedes hacérselo tragar a la gente, hasta que recuerde cada palabra del discurso y vean rojo donde hay azul y flores donde hay sangre.

Un apunte para tener en cuenta, a los que aun tienen tele en casa, si veis la CNN o la habéis visto alguna vez, recordáis esas noticias que salen escritas en la parte inferior de la pantalla, son noticias sin confirmar, es decir que un día podría aparecer que el dios del universo conocido es quien yo me se, y nada, solo será cuestión de tiempo que eso acabe convirtiéndose en un titular mundial y una verdad aceptada.

¡¡¡Viva la era de la información, que convierte la mierda en oro!!!

WAR IS PEACE
FREEDOM IS SLAVERY
IGNORANCE IS STRENGTH

02 agosto 2007

about nothing

2 lechugas, 1 Kg de tomates, patatas … así empezaban las listas de la compra que encabezaban cada semana. La memoria es selectiva, pero no a nuestro criterio. Y ¿Cuál es ese criterio pedante, ese criterio que retiene cosas tan absurdas como esa, y te hace olvidar una sucesión de números?

Las ondas impresas en la superficie del estaque reflejan estridencia, manadas de incompetencia, patos asustados, suciedad de verano, agujas de pino acumuladas en las grietas y en las esquinas. Hilos de olor impactan, la gente los ignora o hace por ignorarlos. Y mis pies dicen uno, dos, uno, dos

Las hojas se mecen hacia el suelo y los árboles se preparan para vestirse naranja. De las profundidades del baúl visten miles de ropas viejas, recuerdos, viejas enzarzadas unas con otras, y en ese gran desorden un ente que parece flotar solo, que con pasos marca un ritmo y armonía de mis ropas, viejos, recuerdos. Hace mucho entregaba, entregué, mis aspas a cualquiera que mirara con cara de desprecio y entornara la mirada para no tener que desquiciarme con sus ojos mientras me desenvolvía el regalo, lo que hace que uno arda sin peso muerda la muerte del cuerpo.

Pero tu siempre me odiaste, o ese era el apaño. Pero no pensé que me odiaras tanto como para hacerme rodar un poco; y las serpientes buscaban calor, sangre y cuerpo. No importa si la próxima retrocedes unos pasos al verme, y haces que todo sea otra vez como antes. Yo tengo ya una parte de ti en mi jaula horno, descomponiéndolo todo en CO2, agua y unas cenizas polvorientas, entones todo habrá acabado a horas, años, de combustión.

Si pudiera entenderlo realmente no estaría estrellando palabras sobre el papel.



Y otra vez placebo http://www.youtube.com/watch?v=N-ormfZnxMc&mode=related&search=

Open up your heart, let me slip inside.
Such determination always tries to turn the tide
Open up your arms, let me dive into
the big, big blue.

24 julio 2007

Pláticas al espacio

¿Tú lo decidiste? ¿Pediste alguna explicación a los monos del espacio? No, simplemente te quedaste allí, mientras pasaba uno y otro tren, cargados todos de cosas, inservible, ya fueran muñecas sin piernas o brazos, muelles estirados, tornillos pasados de rosca, pilas agotadas. Y dentro las muñecas gritan por su vida, aunque se saben bien acabadas. Duerme duerme, no pienses mas en ello, olvida ya esa penuria; víboras, afilados dientes de tridente, intentan arrastrarte cuesta abajo, notas las piedras rodando bajo tu peso, el olor del polvo removido entrándote por los poros, la imposibilidad de no poder hacer nada salvo sufrir el arrastre.

Pero no, alguien ha decidido agarrase con uñas y dientes a esa llamada del desesperado y desvencijado, este, “nuestro mundo”. Dejan la sangre de sus dedos en el camino, continuando un reguero rematado por sus uñas, gritan y se revuelven poseídos por el alma del rebelde, ese fuego que sale de dentro de la carne y te hace arder por dentro haciendo que el cuerpo se agite espasmódico en movimientos inútiles.

Esos que se aferran a esos mundos invisibles, poco encuentran en este que no les recuerde a lo que a fuerza les enseñaron a no mirar y olvidar. Pero hay muchas cosas que ni nosotros mismo podemos controlar, es mas, son estas las cosas a las que mas aferrados estamos, tanto por el lado bueno o placentero, como por el malo o doloroso. Aferrados al binomio de los extremos predicamos una moral ejemplar, que hemos decidido implantar a todo el mundo. Si los demás no siguen nuestros patrones entonces nos mordemos los codos y nos damos la vuelta a la piel intentando cambiarlos.

19 julio 2007

donde nadie encuentra los pasos que dejas al caminar

Las luces de las farolas naranja rosadas cruzaban el habitáculo a espacios iguales de tiempo, a ritmo con las rayas intermitentes de la carretera, a sinfonía visual musical. Llegaba adagio, y las luces desaparecían, solo la base de las líneas seguía latiendo ante sus ojos, y volvía de nuevo la luz, cegando al principio, incluso haciendo estremecer sus nervios, como quien sale de un agujero en el que apenas puede respirar.

Allí, cercado entre el pausado bajo de la línea derecha y los punteos de la izquierda, estaba el lugar seguro, el lugar que todos seguirían si querían llegar a sus destinos, a sus esperanzas, quien sabe, a sus miedos o dolores, encuentros perdidos en el tiempo y prometidos de pasada, y otros recalcados una y otra vez como quien se propone una nueva meta en su vida.

Veía el coche desviarse del camino marcado y flotar unos segundos en el aire. Luego se encontraba preso de la inercia, recordando esos videos de accidentes simulados con muñecos de pruebas, que vistos desde una cámara interior fija, que dejaba como única referencia fija e inamovible el interior del vehiculo, mientras dentro sus pasajeros bailaban al son de las vueltas de campana, mientras cristales, trozos de metal y plástico rebotaban en todas direcciones pariendo un sincronizado caos cinético.

Abrió los ojos de nuevo, seguía en el camino. Alguien le dijo, imaginar como le ocurrían cosas malas, como esta ensoñación de accidente, aumentaban las posibilidades de que estas pasaran al plano real. Pero él pensaba que si no imaginaba las peores cosas que podían ocurrirle su vida era tan sosa tan aburridamente normal y a salvo… pensar solo en cosas buenas dejaría sus experiencias a la altura del betún comidas por los gusanos de la comparación odiosa.

En un gran tramo, las luces de la autopista desaparecieron, ante sus ojos el cristal del coche parecía no existir, y las señales viales solo eran visibles gracias a sus luces. Una enorme y vasta cúpula negra salpicada de puntos blancos, amarillos y azulados reflejaba en sus cristales, por los que apreciaba el mundo visual, la idea de lo lejano que todo estaba de todo, la idea de el vacío, la idea de la insignificante vida suya respecto a la de todo ese gran imperio de fuerzas cósmicas.

Apago las luces y quedo sumido en el vacío de la oscuridad y cerró los ojos. Y voló lejos, donde nadie encuentra los pasos que dejas al caminar.

01 julio 2007

sensoanemia

Pisadvertido estas. Deformantidotos y no olvides que tu eres la solución que buscas a toda duda ¿Por qué siempre duda? Tal vez la única forma de cerciorarse de que algo se puede asemejar a percepción o realidad es esa capacidad de cuestionarse acerca de ello. Rápido ruedan las ruedas del ferrocarril, o no, pero aunque tú quieras o no siempre hay un estanque donde la quietud de las aguas ha hecho crecer un manto color verde acido alucinógeno, sobre el la vida sigue su curso independientemente a tus vicisitudes.

El ego golpeo la puerta trasera de casa, mientras no decíamos nada. Arroyo camino al interior mientras decía “estoy en casa”. Al tiempo mirar tras la ventana era nuestra única distracción, submarinos de recovecos mentales, sensación de tener los pies encharcados, vomitando sangre pero solo de una forma introspectiva (sonriendo con olor y sabor férreos) no queremos ver lo que en realidad acontece, por no ser gráficos y violentos.


Confianza ciega, grave error. Un mundo que solo acepta la confianza adaptativa … realmente no merezco esta vida. Miles de personas podrían disfrutar de ella mientras yo la malgasto y agrio con desenvainadas espadas engendradoras de tierras yermas.

24 junio 2007

Mi otro yo puede intentar hacerte daño (se adjunta traducción a la nota manuscrita)



Practicando sus noveles de terror los bípodes han hablado. Han extendido su nula credulidad de lo que es ciertamente benigno. Han decidido por todos los indecisos, por todos los que fuera de esa conciencia de grupo, no son mas que simples arbustos del camino, anegados a ser solo una discordancia del orden, a ser solo una negativa.

Todos los que se creen con derecho a ser lo que son, merecen ser su antitesis; ellos lo decidieron.

Da libre paso a todo este afán de destrucción, éste, él del otro lado, él de los trazos irregulares, que habla sobre las mentiras y redondea las oes una y otra vez. No hace falta estar borracho para saber que no soy yo. No hace falta olvidar la verdad, simplemente nunca existió. ¿Dudas? Pues duda de ti mismo primero.

10 junio 2007

RVSIA

Como si el suelo fuera un celo al revés los pies pesan, pegajosas penas derriten el asfalto y las baldosas, debilita el empuje. Inclino el cuerpo hacia delante dejando que los pensamientos tiren de mi cuerpo, apretando los dientes mientras las palabras y las letras salen por las orejas y la nariz. Erres en rabia revuelta y rosas; uves en valiosas vendas que vedan; eses en soledad solitaria sedante; ies de indicios de ignorancia incrustada; aes de altivos animales anormales. Se retuercen y se estiran, gimen de placer en una orgía de placer y dolor, sangre y sudor, como serpientes envenenadas como espíritus drogados por el placer de lo indivisible, manto de oscuridad entre estrellas de fulminante luz.

Dos torres se levantan a la vista del espectáculo. Miles de ojos entre sus ladrillos contemplan la escena, se otean de fortificación a fortificación entre miradas de odio y ganas de arrancar todo lo que se pueda de un cuerpo ¿A qué esperan?

Tumbado entre los amasijos de letras, clavándose y demostrándome que pueden mutarme y enseñarme a sufrir y a aprender del castigo, veo como pasan los días como segundos, pasan las nubes correteando, el cielo desfila de negro a naranja a esmeralda a rojizo y luego otra vez, la lluvia me ametralla y el sol seca de nuevo, los relámpagos hacen fibras el cielo.

No puedo moverme, ¿veré la película hasta el final?

30 mayo 2007

Password: behuman

Es para recordar todos los días cuando me siento en esa silla roja y negra, quien sabe si es una tortura psicológica ideológica, delante de mi “nuevo” monitor TFT, donde no dejar que las maravillosas radiaciones del CRT penetren hasta lo mas profundo, con un puesto que no cumple ningún requisito ergonómicos, para que si el trabajador no va a decir nada no ¿ves que le damos la patada cuando nos plazca?, con los teléfonos sonando alrededor, teléfonos sin dueño ¿Cuánto tiempo crees que puede tardar una persona que esta, si esta, sentada delante del teléfono en responder?, con todos esas supuestas personas vestidas como agentes de seguros o algo peor, ¡traje! ¡camisa! ¡corbata! ¡zapatos! ¡¡Canten conmigo!!, con ese suelo enmoquetado bajo los pies, en el banco somos silenciosos como auténticos ladrones, con ese olor a polvo pasado por miles de ventiladores y filtros, con ese fresco artificial, como si te acabaran de meter en un frigorífico, debe ser para conservarnos mejor, solo para recordar que aun no me he convertido en una maquina que aun puedo volver a ser humano.

Shhhh!

Es un silbido, el aire que cruza esta inmovilidad

Es un susurro, plegado en piel de mar

Y las palabras brotaban antes como flores estallando en la primavera, pero no, ahora descansa placidamente el dolor, somnoliento apenas expresa quejidos, borbotones de ideas ensambladas y enlazadas sin lógica circunstancial ni temporal. Como dichas al azar, miedo, persiana, desconocimiento, esqueleto, duda, Ronald McDonald, quebradizo, misil, hundido, pedestal, desvirtuado, guadaña, encendido, cruasán, denegado. Solo por ejemplificar. Solo desorden, allá donde tus cavilaciones buscan estirar sus raíces, solo hay tierra aguada y movediza. Allá donde tu ojos dejan rastro de no olvido, se guardan en carteras de cuero de vaca, miles de céntimos de distintos países. Aquello que saboreas es solo polvo de mago muerto, falsa ilusión de mamíferos muertos. Y esos olores viciados, no merece describirse desentonada luz de engaño.

Es una palabra, lo que falta paladear

Son dos palabras, las que se clavan en el retroceso del cerebro, arrastrando sus pezuñas por el neocortex. Di que miento, rómpeme los dedos para que no escriba más.

23 mayo 2007

Huele como a chuscado

Llevo unos días terribles, bueno todos lo son en cierto sentido, pero hay unas coincidencias extrañas que están haciendo que pierda el norte, un poco mas (no he dicho perderme del norte).

La primera es este horrible bochorno, esta sensación de verano que tanto me ahoga. Ya empiezo a no soportarlo, y mucho menos los cambios anden-metro-anden-calle-anden-tren-anden-calle y el camino al revés. Ya no resulta difícil encontrarte estornudando un el día que mas calor hace. Por si fuera poco RENFE nos sigue divirtiendo con sus fluctuantes horarios y trenes desaparecidos en algún agujero negro (así como los autobuses de Sabadell que los días de fiesta no hay quien de con uno).

La segunda, un poco relacionada con la primera, es que los dos últimos lunes y martes (así para empezar bien las semanas) ha llovido, y como no, el momento de máximo auge ha sido de camino al trabajo. Siempre a las dos horas de llegar se despeja, y volvemos de nuevo a este calor.

La tercera trata sobre el trabajo. Y es que ya estoy hasta los mismísimos cojones, así hablando en plata. Estoy hasta los cojones de hacer cosas que no debería, de lo urgente que son para todos sus problemas y en cambio los tuyos sin sentido ni prioridad, hasta los cojones de todas las ventajas que debería obtener que paso a paso van deslizándose por el agujero del saco, hasta los cojones de la organización empresarial moderna y sobre todo de las subcontratas, hasta los cojones de procesos de validación que no sirven para nada mas que hacer el mismo trabajo una y otra vez por diferentes personas, hasta los cojones de esas miradas de superior, hasta los cojones de esas conversaciones vacías que solo hablan de valores acciones fluctuaciones contrataciones regularizaciones y todas esas mierdas que acaban en ones. Vamos que es fácil que en breve periodo de tiempo este buscando otra cosa, aunque dudo que encuentre algo muy diferente a esto menos aun buscando este tipo de trabajo, que por otro lado es al único que puedo acceder con facilidad, aunque para mí ya no supone ningún crecimiento.

La cuarte es que no soy capaz por mi mismo, es decir, no hago mas que aumentar mis deudas cada vez mas y mas. Autosuficiencia…. y un cojon de pato tuerto.

Cualquiera que lea esto (dudo) pensara, este hombre solo se dedica trabajar. Pues si, eso y poca cosa más, leer, fumar, ver alguna película o serie, dormirme en la bañera, y comer de vez en cuando. Algo ha pasado aquí, en todas estas cosas que antes caminaban por mi cabeza.

Y aun así, hay quien consigue relajarme y darme un mínimo sitio donde ir dando estos pasos trastabillados. Que me hace no pensar en toda esa mierda circundante, tal vez porque no esta aquí, sino me odiaría seguramente.

Recortes de ayer (Porque sino me olvido):

Déjame morir, dormir, en tus brazos. Dime que no debo llorar, dudar, más de esta prisión de sentimientos. Que no debo amurallar, mentir, las fibras invisibles que se enredan a tu sombra. Busca un arroyo donde mirar, mimar, el tacto pálido de tus labios. No me hables, llames, simplemente respira cerca de este halo. Cuando te canses, duerme, acurrúcate en este hueco que dejas cuando te vas. Enséñame a descubrir todos los significados de tus palabras.

Aplástame con un latido, sordo y brusco.

Me he convertido en un ser que ni yo mismo soporto.

14 mayo 2007

Sed, humo.

Duerme sencillez, estas pendiente del vacío.

Efluvio que reluces, ganas de líquido carmín de vida

y duerme de nuevo. Hazte caracol en una esquina

hasta que los hilos tiren de tu anzuelo de cebo vivo.

Y otra vez estarás aquí, cabezas ruedan, brazos,

piernas, queda dando nuevo polvo al polvo.

Duerme sencillez, estas ardiendo de vino.

Dalia que adulzas, da vida a estas marionetas

desátalas. Sed humo, sed uno.

Sediento, mastico esto, murmuro.

Despierto

Soledad a mi murmullo, extiende tus alas

Acompaña la luz mientras el infinito traga hasta ..

su

último rayo.

13 mayo 2007

despierta, respira

Paseaba de lado a lado de la casa. Llevaba trastos y desperdicios de un lado a otro, los amontonaba y luego iban a su lugar designado. Era todo tan triste, tan absurdo. Si no había esperaza, sino había metas, como es que seguía vivo. Que hacia latir y dar pulso a sus venas, que era eso que llenaba y vaciaba sus pulmones de ese aire viciado, mil veces respirado. El silencio era como pasos en la nieve, se paro en la oscuridad de la sala. Había ruidos procedentes de tres direcciones al menos. Ocultos por sus paredes sus cortinas y sus puertas blindadas, todos actuaban de maneras distintas a cuando vivían en el exterior. Era todo tan vano, tan irreal. Un zumbido partió el mudo ambiente, otra de esas maquinas movidas por el odio el resentimiento y el imperialismo destructor. Mientras tanto todos tiran con gusto, con las ropas rotas, sudando a chorros y perdiendo sus vidas, pero tiran a gusto.

¿Por qué hemos decidido aceptarlo?

Fuck your short memory

Ropas de olvidos

Ten ten, pero espera que repican las campanas, ven ven, odio que acuchillas el aire, den den, un soplo para levantar nuestras vidas que tanto hemos olvidado y qué era lo que habíamos venido a buscar. Espera, no son campanas… es… da igual, sigamos adelante. Entre el fuego y el hielo, entre el calor y el frío, entre el odio y el… ¿Cómo era que no recuerdo?

Cuando no tienes miedo no dudas ante el peligro, simplemente sigues tu paso con firmeza, pero si tienes miedo, entonces, el peligro se apodera de ti y tendrás gran facilidad para caer al vacío. El problema es quien nos enseñara a no tener miedo, quien nos enseña a caminar sin preocupación por ese sendero flanqueado por el miedo la perdición y la muerte. ¿Acaso es verdad que nos valemos por nosotros mismos? El sabor acido de la mentira aprisiona los costados de la lengua.

Ahora vuela, posa luego tu legado aquí, ahora salta, recorre senderos entre los bosques y los pantanos, ahora nada desde la helada sangre donde nacen los ríos, a la suavidad tranquila y salvaje del mar. Visita cada extremo y cuéntame qué has visto. Cuéntame si lo has visto y dime si es que alguien ha nublado mi pensamiento para que no vea eso.

¿Qué es lo que hemos venido a hacer aquí? O mejor dicho ¿Qué, de todo el infinito enjambre de posibles existencias, hemos decidido llevar a cabo? Las palabras sordas de lo inútil repican en mis oídos, ya no quiero escucharlas más.

El sudor de los días cae por la frente, camino, y el camino es blando, barro, embarrados paseos. ¿Esperando una leve presión? El aire esta seco, me tapo, ropas de olvidos.

06 mayo 2007

Los Yardangs

Se sentó en el recibidor del hotel, si aquella jaula apestosa de madera podía considerarse tal cosa. Se dejo caer un sillón que olía a orines de gato y paja seca, las gotas de sudor le resbalaban por la espalda, el calor era cada vez mas insoportable a medida que avanzaba la mañana. Algo le inquietaba de este viaje absurdo, de esta aventura sin sentido dentro del desierto. Pero si aquello que aquel fantasma que deambulaba por las calles era cierto, aquello merecería la pena.

Tal vez merecería la pena explicar el encuentro con el tal fantasma, que solo era un vagabundo que rociaba su hígado con vino de cartón mientras se agazapaba entre sus cajas, que mantenían el poco calor que podía haber en aquel callejón donde las paredes rezumaban humedad, como si lloraran. No estaba a la vista, pero por alguna razón se dio cuenta de los pasos de nuestro protagonista, desde el fondo de los cartones una voz gutural, cascada como el sonido del chocar de dos tapas de cazuelas abolladas, decía:

- Cuidado a donde diriges tus pasos, si abandonas el camino conocido encontraras miles de excitantes situaciones antes no vividas, pero también nuevos retos que asumir.

- Debería buscar un sitio mejor donde dormir – dirigió las palabras al montón de cajas por donde asomaba una manta raída de color gris.

- Usted debería mirar donde pone sus pies, antes de preocuparse por los que dormimos placidamente sin conocer calor o frío. Calor… ¿alguna vez fue a la cueva del oro?

A todas luces quede claro que estamos rehabilitando el dialogo (como los personajes de las novelas pastorales) de lo que fue en realidad, todo lo que el vino podía dejarle decir al insomne y percibir al hombre de negocios adulterado de whisky y agua de hielos.

- No diga mas, en la cueva del oro hay oro.

- Su tono haría que cualquier otra persona le hubiera maldecido, pero estoy demasiado abrazado al fracaso para que eso me afecte. De hecho – se incorporo levemente sobre su cama prefabricada – En la cueva no hay oro, hay algo mucho mejor, escuche con atención porque no le diré lo que es, pero le diré donde encontrarlo.

Aquí estaba, no sabia si era el alcohol lo que le había hecho tomarse en serio aquella madrugada aquel discurso de ebriedad, pero allí estaba. La verdad es que unas horas después y con el calor de la mañana todo parecía mucho mas absurdo, el rostro barbudo del hombre se aparecía en su imaginación riendo a carcajadas por su comportamiento ingenuo. Pero algo en todo aquel secretismo espinoso le hacia seguir adelante con aquel paseo hacia el interior del desierto. Se había bebido ya al menos dos litro de agua y la resaca solo empeoraba las cosas.

Se levanto del sillón, no sin un gruñido que demostraba lo que en aquel momento suponía un esfuerzo y ando arrastrando los pies como si sus suelas se derritieran y le costara caminar, se arrastro hacia la cafetería. Pidió un whisky con hielo, dicen que la mejor forma de pasar la resaca es tomarse otra. La apuro en pocos tragos como un animal sediento, pago y salio a la calle. Entro en el coche de alquiler, que parecía una sauna, abrió todas las ventanas y se apresuro a poner el marcha el vehiculo. Una gran polvareda se levanto, cuando cogió la carretera el aire empezó a enfriar el sudor propiciando espontáneos escalofríos.

Mientras conducía por la carretera rectamente interminable, solo finita para los ojos, se acordó de ella. Ella era alguien con quien no había intercambiado palabra jamás, pero vivía cerca de él, y siempre se cruzaban, en muchas ocasiones, sus ojos se clavaban en cada célula siguiendo el movimiento de ese ente sorprendente, imaginando. Este era un recuerdo harto recurrente, pensó. Luego recordó el perro del vecino, ese pastor que siempre le miraba con cara de “sácame de aquí”. Se pasaba las horas en ese piso angosto, era normal que aquel animal que seguramente soñaba con prados, montañas, playas y animales diversos. Nunca pudo imaginar que acabaría encerrado como un florero.

Un letrero activo esa chispa explosiva que saca los recuerdos de las profundidades del cerebro, debía torcer en la siguiente desviación, recordó.

Las llaves golpeaban contra el contacto del coche acompasadamente, mientras, el reflejo del paisaje plano reflejado en los cristales, paisaje plano, desierto, amarillo y esporádicamente rocoso y arbustivo, daba una idea de su estado mental. El coche avanzaba por una zona explanada a distinta altura que el resto, era la única señalización de que aquello pudiera ser un camino.

A las horas, el calor estaba transformando el amasijo de hierros en un grandioso horno de pan, él sudaba en abundancia y para contrarrestar daba fuertes tragos a una botella de plástico, que empezaba a semejarse a una infusión, mas que agua.

Entre las deformaciones que generaba el aire caliente empezó a divisar unas rocas más grandes de lo que estaba siendo habitual, tal vez por allí estuvieran las cuevas. Poco recordaba ya de las palabras, y parecía moverse más por un impulso irracional, como quien se mueve por un gran deseo y ni la fatiga, cansancio o incluso a veces el dolor le hacen desfallecer de su objetivo. Nada era racional, ahora todo era simple atracción o rechazo, no había sitio para el razonamiento, no había sitio para la verdad o la mentira, solo realidad y la información de sus sentidos.

Aquellas eran las rocas que el borracho llamo los Yardangs, no había duda, concordaba totalmente con la idea que se fabrico el mismo en la cabeza. Entre la arena descubiertas por los vientos del desierto, como destapadas de su eterno sueño, emergían dos enormes montañas formadas de piedras que aparentaban haber sido cortadas a cuchillo en cubos y ortoedros irregulares. En medio una más pequeña, con aspecto de cúpula.

Detuvo el coche, un hormigueo pasaba por sus pies y ascendía por detrás de las piernas los muslos y trepaba por su columna vertebral hasta su cerebro, luego, como en un estallido, su cuerpo adquirió la tensión de un animal en peligro, sus pupilas se dilataron levemente y el sudor frío rasgaba su espalda a tiras. Intento dominar un leve temblor en los brazos y salio del coche. La brisa hacia chocar arena en suspensión contra sus piernas, el sudor se le secaba, pero no arremetía la incapacitación para pensar con claridad, y como arrastrado por los incontrolables sucesos de un sueño dirigió sus pasos hacia la entrada de la cúpula central.

Una fisura angosta daba paso a una bajada pedregosa, húmeda y resbaladiza. Al entrar un gran choque por el cambio de temperatura hizo que todos los pelos del cuerpo se electrizaran y volvieran a su posición rápidamente. ¿O tal vez tenía miedo? La caverna se estrechaba y retorcía, giraba a izquierda y derecha sin un sentido demasiado lógico, como excava las cosas la naturaleza, lo cierto es que estaba perdiendo totalmente cualquier atisbo de orientación.

No sabría decir cuanto tiempo llevaba dentro, pero algo que en un principio había pasado desapercibido se estaba haciendo más notable, como el latido de un corazón el aire vibraba acompasadamente, cada vez mas intenso, cada vez más perceptible al tacto con el aire. Seguía avanzando, si era verdad que allí se encontraba el mejor sitio donde dormir por que dormir en un callejón. Sus dudas empezaron a despertar su razón, empezó a dudar también de ese impulso de necesidad curiosa que le había llevado a esta situación ahora absurda.

Su latido se acelero, la intranquilidad lleno todos sus receptores sensoriales, como respuesta la cueva vario su zumbido del aire, ahora se hizo notable totalmente, se asemejaba a un rugido y con el las paredes se movieron, el pasadizo de vuelta se había cerrado. Se encontraba en un pasillo de bloques en paredes techo y suelo con bordes lineales pero de formas irregulares. Agujeros en el techo daban al pasillo una luz azul blancuzca, un aura fantasmal carente de toda vida se apreciaba en suspensión. Aquel lugar olía a ratonera.

23 abril 2007

Azul

Con sus deseos atados a un poste telefónico, amarilleando cual hojas de periódico en grandes bibliotecas, sin atención, sin una luz que diera vida a tanta apetencia de voluntad. Sus ojos vidriosos apuntando al horizonte, devolviendo un espejo perfecto para cualquiera que parara a observar. Sus brazos balanceando levemente el aire que ronda, el es el único que se atreve a establecer contacto físico.

Efemérides galopando en su cabeza, días en los que la preocupación y la penosa autocompasión carecían de total importancia, entonces todo flotaba, volaban juntos por el azul infinito, no había donde hundirse. Pero ahora era todo tan diferente.

Pero ahora había otro tipo de azul, diferente, hacia el que sin darse cuenta huían todas sus nuevas flores de deseo. ¿Había otro campo donde plantar y recoger frutos de sueños? Pero los hechos daban otra vuelta a sus esperanzas, las palabras “si estuvieras más cerca” estocaban en su escaso placer una valla donde chocaban todas sus pelotas lanzadas, dejando un ligero sabor melancólico, como a leche agria, como a esperanza abandonada y olvidada.

Alguien dijo, “olvida todo eso, deja que las cosas ocupen su lugar cuando deban”. Pero hay impaciencia, donde se deshace el recuerdo azucarado de unas palabras dichas con correcta exactitud para solapar vacío de almas. Me gustaría que no olvidaras este cabalgar de desvariadas conclusiones, como si con ello pudieras mantenerme un tus recuerdos para siempre.

10 abril 2007

Hoy nada

Hoy no he tenido tiempo de escribir, si de leer y por eso dejo esta maravillosa joya que me ha hecho correrme del gusto y de la risa. Aunque de informaticos programadores va la cosa es recomendable para todos aqui suelto el link:
http://www.despacho101.com/press/la-crisis-de-los-huevos

08 abril 2007

Domingo;

Lo dejo todo, pensé en aquel momento, tal vez habría sido lo mejor. Y como siempre lo mejor no suele ser lo que ocurre, como regla general ¿Te quiero? Pero eso no es nada, no se tiene en pie por si solo, se lo lleva el viento como se lleva el frío el invierno. Sabandijas que os alimentáis de este cerebro infecto y descompuesto, seres incapaces de ser aquello en lo que creen. Dardos de veneno. Si pudiera sacaros de mi cabeza y aplastaros con mis dedos una a una… ¿Sentiría pena al ver como se retuercen?

Indecisión que has dejado todas las puertas y caminos transitables abiertos, maldita seas. Ahora toca la difícil tarea de elegir ¿no? Y de paso por que negar ese miedo a tener que decidir, ha llegado a ser tal la infección que voy a tener que encontrar la droga más fuerte si quiero extirparme esta lacra.

Cada mañana esta todo tan claro y al anochecer bandadas de pájaros de dudas forman esas manchas variantes y cinéticas ¿Y que queda por elegir? Unos pasos, unos dientes. Se cierra el universo, se pliega y se abre de nuevo, y cada segundo que podría pasar caminando por el borde de ese acantilado, a un lado el acantilado al otro tú, me tortura con indecisión crueldad vehemente de mi mismo. Y yo no era así (para los escépticos de los cambio de la personalidad). Remolinos de agua, sal, tierra y aire giran alrededor de este paseo entre las dos opciones, suben al cielo y se pierden en las arrugas de las nubes.

De una forma u otra, esto ha sido real, pero no estábamos en el mismo punto de la cúpula para vernos directamente, solo espero ese momento, tal vez llegue, tal vez me canse, tal vez aprenda a volar y tal vez muera sin remedio. Pero estas letras son inalterables siempre las tendré rebotando por dentro, gritando, soltando maldiciones y frases que deberían estar escritas millones de veces mas que estas.

Solo espero ser real. No, quería decir solo espero que sea real. O tal vez no…

07 abril 2007

Donde esta el recuerdo, donde queda escondido

Persianas a la esperanza que abate el viento furioso de Eros. Perversiones en días pasados, pasado como una bolsa de te por el agua hirviendo y resecada por el paso de las horas. Seco el pensamiento interior, dormidos los sentidos, embotada la cabeza; pensamientos de rencor hacia uno mismo.

El aire esta parado, y los rayos del sol se filtran en la habitación, nadie lo evita, ¿para qué? En la imaginación, un pasadizo de hojas secas, un pasadizo exterior cubierto por un techo de ramas de aspecto liso, como si fueran de cartón, de color verde apagado y marrón. Las hojas caen ridiculizando la gravedad, dando forma al espacio con sus vaivenes. El suelo cruje al andar. Miles de cadáveres que darán vida a los que caerán el año que viene, se dan por aludidos a cada paso extraño en su hábitat en suspensión; marrón otoñal marrón claro deslucido, y sus venas resecas…¿Es una imagen del pasado, o es solo una idea inventada? ¿Había tal vez una verja roñosa y oxidada donde la pintura verde saltaba a cada tic tac?

Dormido para siempre a los pies de tus camelias. Dejadme soñar.

03 abril 2007

Personificado desierto

¿Te he escrito? Y ¿si lo hice? Dando, dudando, andando y sobre las galopadas de cada esfuerzo duerme una bella razón para hacer y una adorable razón para no hacer. ¿Qué prefieres? Paseo por la calle quemando recuerdos, no hay fuego, solo mirar deshacer con los ojos. Suben por las rampas de todas las defensas que cuidadosamente cada cual coloca, pero no se cansa nunca, persíguenos hasta la muerte, clava tus colmillos en esta tierra estropajo, y tal vez sangré, tal vez grite, tal vez me defienda, y en el fondo segundos antes esperaba con el brazo delante de la cara, inmóvil, dormido hasta que llegues dulce deidad, desoladora soledad. Flotas inmóvil. No importa lo que pueda hacer, soplar, agitar los brazos, rodearte de extraños, doblar cada esquina con la mirada puesta a la espera de otra. Y ahí sigues, con cada falso abrazo. Con cada falsa preocupación, gélida, observando, es lo único que necesitas hacer para destruirme, simplemente estar.

Me tumbo en la cama, te escucho susurrar. Con un roce imperceptible consigues escalofríos que nadie más podría, con solo tu presencia duerme placida la enferma alegría. Tose como si estuviera moribunda, como si esa fuera a ser su última respiración; por unos momentos desaparecerá.

Ya no importa que te quedes, creo que nunca te fuiste, aunque a veces reconozco haberte olvidado. No se si es que no quieres separarte de mi, o es que mi rechazo es lo que te hace seguir continuamente a mi lado. Y todas estas tribulaciones pasan sin más, tu siempre impasible, recogiendo lagrimas en frascos que guardas en alguna interminable colección de desdichas, de vidas dormidas solo vividas por un protagonista, pero en absoluto te importamos, realmente no nos amas como nos vemos obligados nosotros a veces.

Pero tú sabes que no me separo de ti, da igual, posición, lugar, estado, compañía, tiempo, espacio, siempre ahí. Bueno, una vez te fuiste, ¿Dónde fuiste? Supongo que no me querrías porque yo entonces creo que tampoco lo hacía.

Esta noche nos veremos, susurraras cacofonías mientras concilio el sueño, danzaras entre las cortinas, el polvo en suspensión para caer en la cama, cuando menos me lo espero, siempre así.

31 marzo 2007

Buenos días

Un vaso de cocacola en la mano y no contiene tal cosa, solo una mezcla aceitosa de un alcohol con un fluido amarillento azucarado, y uno de tantos yos dice “Voy a matarte” otro dice “Abre la ventana deja que la calle entre y tu salgas” y otro “Descansa, duele este pinchazo continuo, ¿no?” y otro “Demos un paseo por la calle” saliendo desde lo mas profundo “¿No tenias que decir…?” enganchado a la cola de este “¿Qué cojones haces con tus horas?” y otro contrario a este pero no precisamente en defensa “Dejadnos en paz, solo queremos tranquilidad” y otro que calla, solo observa. Qué raro que un vaso de cocacola no contenga cocacola. Hoy no quiero escucharos, hoy no quiero ser títere sin cabeza, no quiero que me pasen el brazo por detrás del cuello y cerca de la oreja me digan, “tranquilo el tiempo lo cura todo”. Y tal vez este sea el otro, el que hablaba sobre las horas, y quiero decirle que se marche, pero me hace el mismo caso que yo a él.

Escucho la música, durante unos segundos todo esta sordo y mudo, pero envuelto por esa materia casi perceptible al tacto que deja la armonía. Las palabras empiezan a crecer como hierbas salvajes y más tarde como árboles, ramificando todas sus denotaciones y significados ocultos tras la ambigüedad del lenguaje. Tantas cosas por interpretar que este no puede, duele, y no es falta de vocabulario, sino imprecisión practica.

No se si se me olvidó algo, creo que era lo que queríamos expresar en aquel momento, hace pocas horas. ¿Horas? ¿Que será esto?

No importa, siempre podré descubrir accidentalmente a la luna y el sol en la misma cama

26 marzo 2007

Mejor no hablemos

Soplo aquí y se levanta un velo de señales plasmadas en plástico duro, un visto y no visto de una idea que se va formando básicamente de la imaginación, más que de la percepción. Un vistazo de reojo y dos alfileres más que arrastrar, camino de tortugas de vuelta a casa, no se si por la no voluntad o por el cansancio. No se si por el temor o el hambre, pero alfileres de sobra hay en espalda hombros y nuca. Y de cada uno cuelgan mentiras en verdades a medias, hilos de expresión, que al arrastrar por el suelo se desfiguran en sinónimos impronunciables, hasta que se pierden en la memoria, para siempre, o hasta que algún puente involuntario los devuelve a la consciencia.

¿Qué hago sacando estas punzantes triquiñuelas da la carne, dejando puntos donde brota algo parecido a vida? Cada espasmo de dolor, alfiler a alfiler, deshojan los sueños; ¿un soplo de aire fresco? no, una mañana azul gris metal, tal vez. Un puño apretado en el estomago, vacío pero sin hambre. Un paso en la hierba escarchada, y en cada crujido algo se pierde. Una caja donde dejar todo lo que no quieres llevar contigo, y una carga de tener algo fijo, estancado algo que perder en el olvido.

Así se deforma el paisaje a cada momento, o ¿Tal vez es una alucinación mia?

Piensa y olvida

Redime y entristece

Duerme y agótate

No siempre se puede prever.

25 marzo 2007

El pájaro del silencio

Érase una vez un pájaro, libre como el resto, que podía volar en la dirección que eligiera, aunque esta siempre estaría supeditada a razones externas, pero que solo podía imprimir en sus palabras o sus sonidos, silencio. Viajaba de un lado a otro intentando entender los sonidos que los demás propinaban al aire sin el menor esfuerzo, no solo los de los pájaros, luego intentaba expresar sus palabras insonoras pero nadie comprendía esta lengua extraña.

Seria fácil entender que este animal vagaba solo por su universo conocido, y por el que conocía aleteo a aleteo, pero no era así. Los parásitos que vivían en sus plumas eran como la música del día y la noche que ensamblados por el dolor y el sufrimiento inamovibles dejaba poca esperanza a la lucha o la desinfección. En cierto modo había llegado a entender la razón de sus compañeros de viaje y aceptaba sus pinchazo como quien bebe un baso de tequila, incluso a veces tenia ganas de llorar (si es que los pájaros hacen tal cosa).

En uno de sus amaneceres, una de tantas cosas que poco a poco va tragando ese agujero negro de la memoria, conoció, tal vez, a algún otro animal que sabia componer esas palabras vacías en un idioma entendible, en un verso de laderas de hierva alta y flores de un solo tallo que el aire mueve, como si la tierra dejara su melena al viento en un gesto de pasiva tranquilidad. Pero con el tiempo estas traducciones se hacían más a la ligera, se malinterpretaban unos símbolos con otros y en ocasiones llegaban a ser canciones contradictorias; entonces aleteaba con todas sus fuerzas dejando un adiós disuelto en el silencio del viento.

El pájaro, escarmentado por estas escenas incomprendidas del pasado, empezó a albergar en si mismo una de esas bolas de masa negra que se alimentan de cualquier cosa y lo convierten todo en su propio cuerpo para ir creciendo, ésta era el odio. Al principio hacia el mismo, luego hacia todas las cosas. Ya no importaba que sus palabras fueran silencio o no, eran tan desagradables que aunque alguien las entendiera se abstenía de seguirlas.

Cuando sus alas se cansaron por fin de volar, cuando por fin llegaba su momento, eligió un sitio donde dejar sus últimos suspiros. En un pantano, que ahora representaba todo su odio pegajoso y denso, donde parecían flotar unos árboles, con las raíces en forma de cúpula, como suspendidos sobre la ciénaga. Sus brazos y troncos rollizos y sus cortezas retorcidas y en los huecos donde la humedad lo permitía pequeños lechos verde blanco azulados pintaban estos gigantes de madera, que solo tenían a modo de pelo, una reunión densa de hojas en la parte superior. Se posó finalmente en uno de estos lechos, cansado ya, y se dispuso a dejarse llevar. Entonces primero el árbol en que se había posado y después todos los demás, empezaron a entonar una nana, de las que hacen que todo lo físico deje de existir y se encuentre uno mismo flotando en la perfección justo antes de caer rendido en el sueño.

Para el ese momento fue precioso, y a la vez una bofetada a su existencia, puesto que lo que percibía ahora, solo ahora se daba cuenta de que lo podría haber tenido siempre que hubiera querido. El pantano empezó a emitir una luz propia y la oscuridad del paraje pronto desapareció, como silbidos lo rallos pasaban de un lado a otro y pronunciaban sombras aquí y allá. Los árboles pararon su canto y entonces suspiraron aliviadamente para solo dejar las palabras lentas del roce de sus hojas.

22 marzo 2007

Aunque sale el sol, no siempre calienta

Algo arde dentro, es como un escozor insoportable. Se ven imágenes de pescadores arrastrados por el mar, con dientes de espuma que lo arrastran todo. A su paso se deforma toda presencia de lo inamovible. Porque allí nació nuestra existencia, un paseo por la arena mojada o el tacto de las rocas afiladas con los pies descalzos. Allí donde unos murieron otros nacieron, como poseídos por las vidas arrebatadas sin derecho a una despedida.

Y aun así no se apaga ese escozor, aun peor, parece que la sal lo agrava todo. Noto un leve susurro detrás de la oreja, y unos pasos se acercan por detrás. No quiero mirar, no quiero afrontar otra mirada, otros ojos observando mis movimientos, ver como se deshace mi presencia frente a lo que queda al descubierto, a esa mirada ajena. Y con sumo esfuerzo vuelvo mi espalda, pero no hay nadie. Y no quiero tener miedo a las personas, que en algo se parecerán a mi, pero no puedo evitarlo, tanto como alguien que hace lo posible por su siguiente dosis, como un verdadero adicto de las represiones.

¿Empezar otra vez? ¿Para cometer los mismos fallos una y otra vez? No puedo, y no es cuestión de perfección, sino de ser cada vez menos importante para uno mismo, de perder más y más afinidades y actitudes, de negar todo lo que alguna vez negaste a cometer ¿Y todo para que? Para ver como una gran nube oscura de aflicción acompañada de un viento frío, morada la carne y los músculos tiritando a espasmos, deshace y aleja los pocos segundos dejados por el calor del sol.

El sueño intenta vencer, pero no me dejo, me engancho a este segundo, trepo a su espalda a caballito, y no quiero nada, solo que no me deje allí mismo, solo perdido entre los tic tacs de un remordimiento y una ansia de intentar cambia algo que ya parece imposible.

No se porque me abandono tu azul cielo espejo, no se porque no hay vuelo de versos, donde antes había una sonrisa en cada movimiento, en cada paso… Aquí diría normalmente que me gustaría olvidarlo todo, pero no, me di cuenta, con el tiempo si es que tal cosa existe, que no sirve de nada querer olvidar. Pero que algo no sirva de nada no quiere decir que no se produzca, y que sepamos la razón por la que hacemos mal las cosas tampoco implica que dejemos de errar.

08 marzo 2007

Palabras y palabras sin más

Sentido hablado desnudo amordazado ausente pernicioso prepotente comprensivo incompetente desolado aturdido pesado drástico maleable retorcido concupiscente dogmático indeciso cambiante deformable atónitamente absurdo y acongojado por el día a día. A veces siento como cambia la gente, como cambio yo (visto desde mi punto de vista, puesto que la única realidad de la que puedo estar seguro es de la que se refleja hacia mí de lo que atiendo a llamar el exterior, vagamente definido por esta palabra sin significado). Pero las palabras solo son palabras y así deshacen lo que parecen formar, por eso me atraen tanto. Por eso pienso en juntarlas en superponer unas sobre otras formando castillos que se desmoronan con un soplo de cualquier explicación que se intente dar al respecto.

Cierro los ojos, una voz estridente grita, como un recuerdo de lo que podría ser, como un recuerdo que animaliza. Y todo se vuelve blando, y la impersonalidad crece por momentos. Nada esta vivo, como un sistema de resortes en el que saltan unos sobre otros con aparente predicción y orquestado mando. No dormir, solo descansar un rato. No pensar solo lanzar a vómitos bolas de pelo atascadas en la garganta y de vez en cuando plasmarlas en cualquier método de expresión posible. Y me miras y sonríes pero yo ya estoy muy serio porque noto tu revolver dentro de mi oreja (y este es el recuerdo imparable que marca como si fuera un adicto).

A veces sois ángeles, a veces demonios que atraviesan con tridentes y palabras esquivas. No entiendo esta montaña rusa, ese sube y baja y baja y baja. Si la base principal del capitalismo es que cada caída en la producción/beneficios es una caída menor en valor que la anterior, todo va según su curso, pues aquí es al contrario cada bajada esta más abajo que la anterior. Y no, no hay fondo, nunca lo hay. Y si la hubiera ¿Qué importancia tiene? ¿Realmente importamos algo? Eso también da igual, porque casi nunca demostramos lo que nos importa ni tampoco a las personas que nos importan, al menos no todas las veces que deberíamos.

Y ahora a titulo egocentrico y utilitario, estoy volviendo a mi escritura caotica y sin sentido, y se porque pero tampoco importa.

07 marzo 2007

Sin ganas

Se agitan los muros, tiembla el suelo y en la memoria del recuerdo se van marcando surcos, como un campo arado. De estos recuerdos removidos sale un olor a tierra húmeda donde posar semillas, dulces promesas de crecimiento. Concentras todas tus fuerzas en no olvidar, no vomitar, olvidarte; ¿obtienes a cambio tal vez sensación de pétalos acariciados por rocío? Y si así fuera ¿tiene importancia?

A veces cuando no puedo dormir busco personajes que no existen entre los pliegues de las sabanas. Si meto la cabeza desaparezco de la realidad, arrastro mi espectro por paisajes urbanos destrozados, carcomidos y derruidos, mientras el cielo con ligeros destellos azules aun hace ver la poca vida que brilla en los espejos del alma. Entoces es cuando ocurren esas historias que te inventas y no cuentas a nadie, y que muchas veces desearías que fueran realidad. Pero sacas de nuevo tu cabeza al exterior, y aunque no puedes ver con claridad sabes que todo lo anterior ha desaparecido. El placer se torna deseo y luego frustración ¿Hasta que punto es bueno soñar? ¿El sueño dará mis frustraciones o las fabrico yo dejando miguitas de pan en el inconsciente durante el día?

Con lo fácil que sería ser una piedra, y que todo fuera perfecto.

05 marzo 2007

Crónica de un voluntario

Este fin de semana pasado he tenido el placer, un poco engrosado de deber, de asistir a las II Jornadas que organizaba la asociación UTLAI que trataban un poco el ámbito de la tiflotecnologia desde el punto de vista, mayormente, de los usuarios. No voy a hablar del contenido ni nada de eso (para eso esta el enlace de abajo) hablare un poco de mi visión de este voluntariado mas bien.

Primeramente explicare que la tiflotecnologia es toda adaptación tecnológica o conjunto de aparatos que tienen en cuenta la posibilidad de que una persona ciega o con resto visual pueda realizar el mismo uso que cualquiera otra. Hay muchas empresas que optan por dar este soporte, pese a que económicamente no es muy rentable, si pueden verse apoyados por asociaciones, fundaciones, incluso centros gubernamentales.

Las jornadas estaban compuestas por 3 salas en las que se realizaban actos simultáneamente, una de ellas siempre ocupada por ponencias, charlas o mesas redondas, y otras dos con un aspecto mas practico y en algunos casos participativo.

Y ahora a despotricar. La reunión se saldo con unos 130 ciegos veintitantos perros guía un puñado de voluntarios y acompañantes. Inicialmente aquello era poco más que una jungla, la mayoría de los perros estaban alterados por la visita y la multitud, y los demás ya no digamos.

En un principio se me llamo para ejercer de soporte técnico, aunque pasee al personal de un lado a otro y demás. Con lo que yo no contaba era que sábado y domingo me tendría que levantar a la misma hora que cualquier día de trabajo, ahora noto las consecuencias, cuando esta mañana me levante de nuevo a las siete y media pensando “no puede ser lunes otra vez”.

Pero bueno, la impresión general ha sido bastante buena, hubo momentos aburridos pero también divertidos, instructivos, recordatorios y sobre todo creo que ha sido una forma de estrechar un lazo que ya se viene formando a través de Internet, sobre todo de las listas de correo. Lo que si que quiero dejar muy claro, y que la mayoría de la gente no sabe, es que aunque existen alternativas para que las tecnologías tengan un diseño universal, la contrapartida es que no cualquiera se las puede permitir, al menos no al mismo coste que una persona que no tenga esta dificultad. Con esto quiero decir que hay que tener una conciencia global para que esto se pueda notar en el diseño de las nuevas tecnologías (que en mi opinión poco se tiene en cuenta).

Por ultimo dejo la pagina de la asociación http://www.nodo50.org/utlai/

Y un réquiem por mi cámara que nos abandono con las fotos de las jornadas.

Y un detalle desde el punto de vista técnico muy interesante, al menos para mí. Se ha grabado el contenido de cada una de las salas y después de ser tratado será expuesto para recordatorio de los que fueron y conocimiento de los que no. También se publico una sala de Skype que transmitía en directo a través de Internet, para cualquiera, lo que se llevó a cabo en la sala de conferencias.

02 marzo 2007

G.F.M.O.

Veía a aquella mujer que se manejaba perfectamente en aquel entorno que era su trabajo, aquel bar donde se apilaba la gente de las oficinas y los trabajos cercanos para desayunar siempre en los mismos espacios de tiempo. Menuda y delgaducha, demasiado aunque hay gente con quien podríamos discutir esto eternamente, su cara que ahora estaba débilmente rasgada por el paso del tiempo exhibía unos rasgos característicamente afilados. Una sonrisa siempre en la boca y unos comentarios chistosos que salían de sus labios de cuando en cuando. Ese era su estar habitual en el trabajo.

Veía parte de una familia que salía del metro, con un niño pequeño. Los niños pequeños con gafas y el pelo alborotado siempre me han recordado a mi mismo cuando era un “nano”, y este era uno de esos. Movía la cabeza convulsivamente en todas direcciones mientras andaba, luego paraba y disfrutaba de una leve sensación de mareo, todo sin dejar de caminar.

Veía pasadizos por los que difícilmente se posarían unos pies. Abandonados como lo están algunas personas. Oscurecidos por la soledad, aunque cada mañana les de el sol en la cara. Esperando tal vez a ser rescatados algún día, que unos ojos con unos pequeños destellos de aceptación, los recorran y sientan curiosidad por ellos.

Veía unas sonrisas curiosas que sobrepasan por ambos lados todas las mañanas, esos ojos rasgados que curiosean en lo rizos que se rebelan unos contra otros en mi cabeza. Sus cortos pasos y siempre en compañía. Nunca supe si son turistas o viven allí.

Y todas estas cosas que ocurren todos los días, que me hacen entrever un atisbo de sonrisa, que hacen pensar acerca de todas las palabras y frases eternas que podrían describir cada una de esas situaciones. Pero la cabeza no es una grabadora donde pones a grabar y te olvidas. Se queda un esqueleto repleto de ideas y sentimientos, luego el paso del tiempo, cual si fuera viento azotador, los va arrastrando poco a poco hasta que solo queda el armazón, que se irá descomponiendo también, poco a poco, si no ejercitamos la recreación de estos hechos. Es por eso por lo que hoy no soy capaz de recordar más que esto. Y mientras tanto te imagino alejándote cada vez más y más, todos estos días…

El mundo batea con sus insistentes controversias y

“I don’t want to be an actor

I rather be the scenario

and feel your stupid riots”

- Fossilized - Chococrispis

27 febrero 2007

Entoces mirarías

No podría dejar de mirar tus ojos

lo intentaría

sería inútil como vivir del rastrojo,

como dormir con leones

envuelto con carne en adobo.

Y ahora, solo quiero mirar el fondo de mi copa, es un deseo tirante como una cuerda de tender, es un esfuerzo enorme el que la vergüenza acaba por extender. Me miro los pies y miro alrededor, pero sin dejar tus ojos fuera de la visión, como si el borde de mi ángulo visual tuviera alguna extraña relación tangente con tu mar. Con un dar, que dejaría pobre a cualquier millonario galán, con un deseo acérrimo de encontrar tu hombro y mi cabeza, allí, mirando como se funde la realidad con mi ficción, como ronronea el león.

Mientras el agua da forma excéntrica a una melodía de ninfas, que salta de soplo en soplo de aire, doblando las necedades, lo accesorio y lo banalmente mortal, la luz da forma a un bosque espeso donde flota salinidad, incluso de los pies de los árboles. Un musgo blanco reposa en sus cortezas. Y aun así en este espectáculo fractal, incluso con todo este decorado aparecido de tal vez un origen fantasmal, tus ojos absorben la luz, como si ni esta quisiera dejar de tocarte. Duermo…

26 febrero 2007

Cualquiera puede crear el mundo

Pasa un segundo, el cielo se apaga por completo, un silencio insípido frota el aire como un arco intentando sacar notas de unas cuerdas invisibles. Por un momento todo está claro, el caos, como una serpiente enfurecida, se revuelca y cambia de forma constantemente. Todo lo que parecía lógico y normal deja de serlo, todo cambia sus propiedades inalterables a cada fracción de segundo, y la materia encoge, estira, se sobrecoge y nos mira con burlona inexistencia. En cuestión de segundos todo se colapsa hacia un mismo punto, donde transforma la oscuridad en una luz puntual.

Un gran silencio. Una gran oscuridad. El buen fin de un desarrollo fatuo e insolente. Y en el fondo de la oscuridad eterna que penetra en todo el infinito hasta convertirlo en nada, flota, como una lagrima suspendida en eterna caída, un punto insignificante de luz. Es una palabra, es la palabra que crea un nuevo universo. Que al ser pronunciada hace que la nada se retuerza sobre si misma para dar paso al caos de nuevo. A la creación de un nuevo desorden organizativo. La nueva creación se esparce de nuevo como una infección, donde se acumula demasiada, se forman nuevas palabras que dan lugar a otros universos que se mezclan entre si dando forma y envolviendo a la nada.

Creo que la primera palabra que se pronuncio en este universo fue fuego, porque es un universo bello y agresivo, porque lo consume todo, porque hace que todo esparza su olor antes de extinguirse, porque nos deslumbra con brillos y colores que no llegamos a entender jamás, porque no ha dado vida y nos dará muerte, porque nos da la experiencia y nos da ejemplos que nunca sabemos descifrar, porque nos hipnotiza a veces y no somos conscientes de que estamos enganchados a ello, pero si, somos unos yonkis de la vida unos más que otros pero mientras estemos aquí seguimos siéndolo. Porque tal vez por eso basamos nuestras vidas en el agua, porque tal vez queremos alejarnos de eso que nos creó y nos puede destruir con solo tocarnos.

19 febrero 2007

Cuento del pasado

Lo recuerdo como un lugar verde y marrón, color naturaleza, con los rayos de luz más astutos que habían conseguido esquivar todas las ramas del techo de árboles para posarse en el agua, en las hierbas y en las alas de las libélulas y de los mosquitos. Todo parecía poder seguir funcionando sin nuestra presencia. Pero yo notaba que aquel lugar, aparentemente oscuro en algunos rincones, sentía que podía haber sido parte de esa burbuja de vida.

El ruido de cristales de agua chistaba por todo el lugar, rebotaba en las hendiduras de la corteza de los troncos. Dejaba un aire de pasividad y tranquilidad, donde poder descansar indefinidamente hasta que la corriente del río limpiara todos y cada uno de los rincones de nuestra encorvada mente. Un chirrido de cigarras, o algún animal similar, brotaba del suelo, que olía a verano hasta lo más profundo.

Hacía un calor espantoso y el canto del agua nos llamaba desde el cauce del río, nos invitaba a que apagáramos nuestro sofoco allí dentro. Nos acercamos al borde del agua, y sin pensarlo dos veces me zambullí en el agua. Recuerdo a cámara lenta el contacto con el agua. Una sensación que comprimió mis pulmones cortando instantáneamente la respiración acompañada de un agarrotamiento de todos los músculos fue lo siguiente. Por el poco aire que conservaba en mi interior salí a flote de nuevo, aunque yo ya pensaba que había muerto.

Al principio no había comprendido toda esta confusión, básicamente es que el agua estaba helada, ya que ninguna parte estaba lo suficientemente estancada como para absorber el calor del sol. Después nade por allí unos minutos, me dolía todo el cuerpo y no podía parar de hacer castañetear los dientes. Pero me sentí por unos segundos más vivo que de costumbre, a pesar del color azulado y amoratado que estaba cogiendo mi cuerpo.

16 febrero 2007

Historias de lo natural

Pongamos que hay un señorito, que es dueño y señor de los bienes del trabajo, llamémosle Señorito. Pongamos a otro que vive en la oscuridad y es como una mula de carga, siempre cargándolo todo a la espalda, llamémoslo Batman.

Señorito divaga y reparte faena por doquier a todos sus súbditos, cede tareas arduas y peligrosas a Batman que de entre las sombras deja a Señorito en muy buena posición respecto al exterior. Entre ellos la base y las altas esferas observan, acometen con pruebas y evalúan. Señorito pocas cosas hace de más, ha de jugar con sus niñas, ir a la opera clasista y dominar el flujo laboral. Para eso esta Batman, personaje sin el cual la ley y el orden harían que todo cayese a los pies de quienes están ocupados y no pueden atender.

En fin, las cosas nunca cambian, siempre hay una traspapelación a la hora de determinar los cargos, pero como todos hemos asumido la regia razón de que estamos abnegados, vamos a reuniones donde solo escuchamos tonterías, y me suena tanto a historia clásica que me dan ganas de vomitar. Pero me pongo la mano en la boca del estomago y les regalo una maravillosa sonrisa de apreciación (o tal vez mi misma cara de poker de siempre).

¡Bendito mundo del trabajo a veces te odio tanto! Has malgastado tantas horas de la vida de la gente que mereces morir ahorcado.

Un lugar para soñar

Ya no hay donde tenderse a reposar. Siempre perseguido por dragones que se van quedando atrás pero muy poco a poco, mientras, notas sus llamas y el olor a azufre mientras caminas sin mirar atrás. Ya duelen los ojos de no poder cerrarlos ni siquiera el tiempo necesario. Y las articulaciones se convierten en sacos de alfileres que al mínimo movimiento producen un pinchazo. Aun, con la nariz llena de mocos y los ojos envueltos en lágrimas, sigo pensando en seguir aguantando hasta el final, hay quien diría, hasta que el alma se me doblegue, pero la noche deja todas esas estrellas en el cielo y quiero volar sin el menor esfuerzo. Ver que tú lo has comprendido y notar que me sigues, soñaría entonces:

Soñaría ese sitio, donde el cielo es rosa, el mar azul, la arena morada, la hierva granate, el aire huele a naranja, donde no hace falta comer, donde la gravedad es la mitad, las personas son sombras que se superponen (menos tres), no se conocen las palabras distancia soledad o rencor, allí las enfermedades hacen cosquillas.

Por las mañanas el sol te levanta hablándote amablemente y a la noche la luna te contará historias para dormir con su brillo tenue y su voz pausada. Mientras el mar, lleno de peces que visten de traje y bailan sobre el, va y viene dejando cristales de todos los colores sobre la arena, haciendo dibujos. Habrá duendes que aparecen solo al pronunciar su nombre, y contaran historias en las que solo podrás reír. No hace ni frío ni calor que es suficiente razón para que las fresas salgan en cualquier parte. El viento hace reír, mientras los pájaros ríen también y la luz deja espejismos oro y plata que puedes traspasar con las manos.

Cantaras una canción que las olas te susurraran y el resto de este universo se sumarán a ti, y a cada nota se formara una escalera en espiral que subirá hasta el cielo, donde duerme la única nube. Y allí podrás disfrutar del roce de sus lágrimas en lluvia.

Es un lugar secreto, y la única forma de comunicarse con el exterior será mandando mensajes o cuentos en botellas.

Y cuando despierto estoy un poco más cerca y más cerca. Aunque nunca recuerdo este sueño cuando estoy en la realidad…