Protégeme de lo que quiero, por que voy surcando el espacio como un cometa en llamas y a todo lo que me acerco se enciende y se consume, crepitando en desesperación liquida como un plástico fundido. Porque te consumiría como tantos, y sin saber porque el olvido haría palanca y todo quedaría en periódicos amarillos. Entre las cenizas aparecen esos ojos de niño con juguete roto, esa mirada que nunca ha quedado borrada del todo del imaginario, que al compás, dibuja uno de tantos velos de la realidad, la que me han repartido en este sorteo irreversible.
Pero volveré al ciclo de la esencia de la materia y esto solo será una roca de un puño en el espacio infinito, una lagrima disecada que refracta la luz, pero algo nimio en la inmensidad
28 junio 2013
27 junio 2013
Casi se han tocado los extremos que nos e debían juntar y las chispas son solo el precedente de la explosión que convertirá en polvo cada resquicio de tu alma, si es que eso existe. Mientras me alejo por este camino de piedras y zanjas que solo ves cuando ya tienes el pie dentro, veo la columna de humo según me alejo. Aun llegan los olores aun después de todo el viento que ha soplado, aun tengo fotos mentales y añoranzas de de grandes cúmulos de luz ahora agujeros negros. Y la inocencia que me había seguido como un buen perro, uno de esos que puedes ver como a un amigo, salio corriendo detrás de los pájaros de tus ojos y ahora me siento en corro, solo, amando el viento, besando las llamas del fuego muerto y durmiendo en el agua como un cadáver hinchado.
Me grapo en la piel cada frase memorable para superar el dolor. Ya casi no hay hueco, tengo que poner unas encima de otras, algunas se caen por el peso de la acumulación, y aun así ese fuego helado sin leña sigue vivo, se retuerce entre bocanadas de aire que le dan mis tropiezos y araña y escarba por dentro como la rata que intenta salir escapando como puede del calor abrasador.
Lo peor, es que la mayor parte del tiempo me veo desde fuera como si la cosa no fuera conmigo, como si fuera un cuentacuentos relatando mis historias a mi mismo, triste público. Pero no por eso han parado las agujas de la desesperación de bordar este manto hecho con retales del pasado y relleno de polvos pica pica y chinchetas, para que te arropes por las noches y sufras con cada escena, desangrado inútil.
Me grapo en la piel cada frase memorable para superar el dolor. Ya casi no hay hueco, tengo que poner unas encima de otras, algunas se caen por el peso de la acumulación, y aun así ese fuego helado sin leña sigue vivo, se retuerce entre bocanadas de aire que le dan mis tropiezos y araña y escarba por dentro como la rata que intenta salir escapando como puede del calor abrasador.
Lo peor, es que la mayor parte del tiempo me veo desde fuera como si la cosa no fuera conmigo, como si fuera un cuentacuentos relatando mis historias a mi mismo, triste público. Pero no por eso han parado las agujas de la desesperación de bordar este manto hecho con retales del pasado y relleno de polvos pica pica y chinchetas, para que te arropes por las noches y sufras con cada escena, desangrado inútil.
20 junio 2013
exceso
Y que esperas? Pretendes dejarlo todo en esa estantería donde guardas las fotos pensando que un día lo olvidarás. Hasta que te hartes y lo tires con el resto de viejos recuerdos. Pero hablamos de cicatrices mentales, de sombras desolladas que no saben seguirte, del eco de los cascabeles de tus velos; nada de lo que te desprenda la lluvia del tiempo, ni de lejos.
Sentado en esta piedra de abonos ya practicados, con esta cascada interminable que no deja ni de llover ni te deja oír o ver, solo ese ritmo de chasquidos interminables retruena en todos los sentidos anulando el poco resto que pudiera quedar y dejando esta especie de piel de serpiente .
Sentado en esta piedra de abonos ya practicados, con esta cascada interminable que no deja ni de llover ni te deja oír o ver, solo ese ritmo de chasquidos interminables retruena en todos los sentidos anulando el poco resto que pudiera quedar y dejando esta especie de piel de serpiente .
19 junio 2013
Soliloquios
Bueno, siguiendo la temática hoy me han soltado sobre la mesa como una anguila sacada del río, así de sorpresiva y violentamente, una de esas noticias en las que te repites mil veces porque el mensajero no caería en alguna zanja o lo arroyaría un camión de cerdos, pero no.
Ya he hablado muchas veces de mis superiores en distintos lugares, y que decir que a pocos se les puede enganchar el adjetivo superior a ninguna de sus diversas cualidades, pero lo de hoy ha dejado la inteligencia a la altura del mecanismo de un esfínter. Una de las prácticas que no he llegado a comprender de este lugar es que tienen la costumbre de cambiar todos los equipos de departamento en el momento en el que han adquirido un conocimiento considerable de esa parte de la aplicación. Consecuencia, nadie tiene ni puta idea de nada, al menos de una manera profunda y estudiada. Es entonces cuando las teorías que se lanzan como ciertas resultan no serlo en absoluto si no todo lo contrario. Pues bien, la responsable que esta por encima de mi responsable directo se ha negado de manera bastante efusiva a cederme al nuevo encargado de la aplicación, que usando la cabeza en vez de el culo alegaba que si tenía el conocimiento prefería tenerme en su equipo. Pues no, nos vamos el paquete completo, mi jefe y yo a una nueva aplicación que es un infierno. Una de esas en las que todos los usuarios deben de ser calvos hasta en la ingle, de esas en las que todo es para hace un mes.
Como buen animal que soy mi cerebro ha reaccionado de la manera que se esperaba, ha empezado a barajar posibles escapatorias, bueno las que ya existían, pero es curioso que fuera huir el primer impulso.
Ya he hablado muchas veces de mis superiores en distintos lugares, y que decir que a pocos se les puede enganchar el adjetivo superior a ninguna de sus diversas cualidades, pero lo de hoy ha dejado la inteligencia a la altura del mecanismo de un esfínter. Una de las prácticas que no he llegado a comprender de este lugar es que tienen la costumbre de cambiar todos los equipos de departamento en el momento en el que han adquirido un conocimiento considerable de esa parte de la aplicación. Consecuencia, nadie tiene ni puta idea de nada, al menos de una manera profunda y estudiada. Es entonces cuando las teorías que se lanzan como ciertas resultan no serlo en absoluto si no todo lo contrario. Pues bien, la responsable que esta por encima de mi responsable directo se ha negado de manera bastante efusiva a cederme al nuevo encargado de la aplicación, que usando la cabeza en vez de el culo alegaba que si tenía el conocimiento prefería tenerme en su equipo. Pues no, nos vamos el paquete completo, mi jefe y yo a una nueva aplicación que es un infierno. Una de esas en las que todos los usuarios deben de ser calvos hasta en la ingle, de esas en las que todo es para hace un mes.
Como buen animal que soy mi cerebro ha reaccionado de la manera que se esperaba, ha empezado a barajar posibles escapatorias, bueno las que ya existían, pero es curioso que fuera huir el primer impulso.
18 junio 2013
Sanos
¿Hasta que punto la felicidad para nosotros inalcanzable de los demás nos corrosiona con el paso lento del cocodrilo al sol las falsas esperanzas que tenemos sobre nosotros mismos? Todo un día lijando oxido de cada rincón, con la espátula sacando esos grumos de envidia, fregando esos charcos negros de auto reproche. Y nada bueno puedes sacar del ejercicio, atormentada culpabilidad de tener una mentalidad de un estúpido adolescente.
Juzgado y analizado. Esas son las muletas que han quedado, y después de cuarenta horas sin dormir, solo el césped los árboles y los insectos me susurraron sin mi conocimiento una nana impronunciable, hasta que la mente pulso el interruptor en apagado. La hora siguiente fue una ráfaga rápida de cosquilleos, rayos de sol, imágenes en filtro de rojo verano, el olor de las confieras, pasos de perro que rastrea olores, viento en compás roto y unas trazas de música.
Que duro es esquivar tus miradas a veces, pero esos pequeños rasgos son tan graciosos…
Juzgado y analizado. Esas son las muletas que han quedado, y después de cuarenta horas sin dormir, solo el césped los árboles y los insectos me susurraron sin mi conocimiento una nana impronunciable, hasta que la mente pulso el interruptor en apagado. La hora siguiente fue una ráfaga rápida de cosquilleos, rayos de sol, imágenes en filtro de rojo verano, el olor de las confieras, pasos de perro que rastrea olores, viento en compás roto y unas trazas de música.
Que duro es esquivar tus miradas a veces, pero esos pequeños rasgos son tan graciosos…
13 junio 2013
Reducción
Por fin he decidido emprender el camino dando el primer paso para obligarme a tener más tiempo a dedicar a otras cuestiones y no perderlo en un trabajo que no me aporta más que ganas de arrancarme los ojos y ningún tipo de crecimiento personal. Si, me ha costado un kilo, pero como comentaba ayer en una de esas conversaciones resumen que tanto se han sucedido últimamente, si antes era indeciso, ahora me cuesta aun más tomar la decisión final que inicia cualquier acción, por estúpida que sea, lo que no quiere decir que no deje de rebotar contra las paredes del cráneo durante todo el proceso, como una de esas bolas de goma imposibles de agarrar.
Solo espero no dar de bruces contra la burrocracia desorganizativa tan propia de las empresas en general y en particular de esta estupenda manera de hacer las cosas que tenemos en estas nuestras tierras, que si me rasco las bolas mientras doy con el látigo y me quejo de lo poco que cobro, y del yo pongo la pasta y me quedo aquí tirao esperando los beneficios.
La verdad espero que la respuesta verbal que me dieron se corresponda con la firmada en papel, mi cuerpo ya ha decidido negarse con todas sus fuerzas a seguir con esta trayectoria vital. No me deja dormir las horas que necesito, ha generado un desinterés general por todo lo que me rodea que empieza a dar miedo, ha roto todos los ciclos de alimento y sueño haciéndome llegar tarde mas de la mitad de los días e intercalando temporadas de apetito voraz con nulo.
Ahora la casa parece tan vacía, pero queda parte de su alma en el hueco que antes ocupaban sus cosas, negándose a irse como se niega su recuerdo a salir de mi cabeza, que se mete entre otros pensamientos como el borracho pesado nocturno que asalta cualquier conversación que no le atañe. No se si este fin de semana ayudara mucho…
12 junio 2013
supo
Empieza a darme miedo esta serenidad que empieza a apoderarse de todos mis pensamientos, unos necesitan un bozal, otros unas muletas, otro sangra con las tripas fuera, todos tienen hambre de algo, pero esta nueva puta de blanco sabe como callarlos. Y la razón serpentea alrededor y los constriñe para engullirlos y transformarlos en sus bonitos razonamientos. Pero las raíces que llevan esa savia, antes dulce ahora amarga, se escurren por debajo de ese firme y lo empujan, para que no pienses que todo va sobre ruedas...
Tal vez eso es este dolor constante, estas caidas recurrentes antes de que pueda recuperarme del todo. Empiezo a estar entumecido, de cuerpo y mente, marchito cardo.
Tal vez eso es este dolor constante, estas caidas recurrentes antes de que pueda recuperarme del todo. Empiezo a estar entumecido, de cuerpo y mente, marchito cardo.
10 junio 2013
A paso domingo
No hay como buscar orden para no conseguirlo. Después de navegar arrastrado por el viento de la insidiosa melancolía y mecido por las olas de la indiferencia total, decido encender motores. Pero todo falla, no hay gasolina, no arranca, huele a quemado. Ofuscado por ni siquiera poder definir tu propio rumbo, vuelvo a dejarme en el arrastre. Eso si, puse todas mis fuerzas en ello, conseguí preempaquetar cada pensamiento plegado en la pared, cada beso escondido en los cajones, cada segundo que a esfuerzos sudorosos intenta apartar la mente. No creo que los objetos despeguen la mancha de petróleo que se esparce intoxicándolo todo, es mas el vacío que ha quedado no hace mas que dibujar un contorno fluorescente alrededor de cada falta, cada hueco en el que ha quedado la marca del polvo.
Esto no acaba nunca, a ello se suman los autoreproches por ser tan retrasado mental voluntario, por aceptarlo todo en nombre de la confianza, para que? Ahora miro su cadáver colgado de la soga y traspasado por las flechas las lanzas y las dudas. Todos los que estamos dentro asistimos a su funeral, en conjuntada soledad, algunos le lloraron, pero la mayoría aguantaron sin saber si lo hacían por voluntad o no, con ese nudo de estropajo en la garganta que sube y baja y amenaza casi siempre en vano, para extender la angustia, con perforar tus ojos y romper en ventiscas de desavenidos mares en exceso salados.
06 junio 2013
Como gatos
Aun no has acabado, ¿verdad? Aun puedes seguir pisoteando cada puñetero brote de mansa y tranquila esperanza. Podría decir que ya no puedo más, dentro de este cepo que aprieta cuando miras a otro lado; pero sería mentira, lo peor es que podría aguantar mucho más, y aun así seguramente continuaría culpándome por ello y analizando el pasado como si ya no estuviera grabado a fuego y pudiera seguir intentando esos juegos de malabares que tanto he fallado. Pero se acabaron las opciones, puedo gritarle al juez de tu recuerdo, puedo llorarle al medico de tus abrazos, puedo acostarme con el tacto de tu ultimo beso del día, pero no sería mas que un fantasma viajando en el tiempo, un tiempo inmutable, grabado en mármol, y un viaje para no querer retornar y caer de boca en la acera.
Pero desde la ventana desde la que la vida pasa a tal velocidad que solo puedes ver la deformación que deja el instante que acaba de pasar, miro absorto a un punto fijo, el punto donde siempre estabas, desde donde el reflejo que quedaba en mi mente de ti me gritaba y completaba y daba orden a la manada de bestias que campan rumiando cada sol naciente de esta mente amputada y enferma. Creo que tu silencio me sangra más que tu recuerdo. Bueno también cuando me preguntan si se algo d ti…
05 junio 2013
Lastres
Es ese martillazo que golpea en la cabeza, como el despertador pero peor, la envoltura de vivencias almacenadas en estanterías cubiertas de polvo, por dentro una bola de fuego, una bola de lija, una bola de escozor. Dolor de calma y silencios, adormecido de rutina inepta, el recuerdo de tus piernas se emborrona, como ensucian y rallan su esmalte fotos viejas, pero silencio ahora mata, te deja colgado de una cuerda en medio de un volcán en erupción mientras te mira luchar, gritar y arder por tu vida.
Y como dice la canción puede que el recordar como olvidarte se haya convertido en arte, pero vaya mierda de arte. Un vomito constante de estallidos de sangre y sal, de arañarse la piel hasta ver el hueso, de abrirse las tripas y rebuscar impaciente entre los intestinos, para después preguntarte porque te jodes tanto a ti mismo.
El olvido es impracticable, una cicatriz de por vida, eso quedara. Algunos dolores te llaman por tu nombre y ya no puedes escapar.
03 junio 2013
Miras la sangre, olor a pensarte en grises, la herida palpita en presencia cuerpo extraño del que tiran indiferencia y recuerdo al tiempo de cada extremo. Esa bola de cristal con miles de caras y recovecos, con cada perfil que se gira para mirame y sonreír, hace ya noches sin dormir que estalló en miles de estacas. Estacas afiladas de cristal, con pequeñas escamas que desgarran la piel mientras toda esa sopa hirviendo de emociones que no quieren hablar, tiran de todos los hilos de este cuerpo marioneta que baila muy perdido ya, fuera del compás, y con un ademan de ahogada penitencia.
Así que la mayor parte de las veces no queda más remedio que tirar, puedes gritar, patalear, llorar, maldecir, dar saltos en espiral, no importa, duele antes durante y después. Y tengo la sensación de que nunca saldrá de ahí
Así que la mayor parte de las veces no queda más remedio que tirar, puedes gritar, patalear, llorar, maldecir, dar saltos en espiral, no importa, duele antes durante y después. Y tengo la sensación de que nunca saldrá de ahí
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