

Practicando sus noveles de terror los bípodes han hablado. Han extendido su nula credulidad de lo que es ciertamente benigno. Han decidido por todos los indecisos, por todos los que fuera de esa conciencia de grupo, no son mas que simples arbustos del camino, anegados a ser solo una discordancia del orden, a ser solo una negativa.
Todos los que se creen con derecho a ser lo que son, merecen ser su antitesis; ellos lo decidieron.
Da libre paso a todo este afán de destrucción, éste, él del otro lado, él de los trazos irregulares, que habla sobre las mentiras y redondea las oes una y otra vez. No hace falta estar borracho para saber que no soy yo. No hace falta olvidar la verdad, simplemente nunca existió. ¿Dudas? Pues duda de ti mismo primero.