13 septiembre 2007

Ditu

Muchas veces las variaciones aparecen de forma inusual en conglomeraciones cuando la monotonía se hace demasiado pesada. Así dicho suena un poco austero y falto de significado, pero adjuntaremos un ejemplo de experiencia propia para aflojar la densidad de este facto.

Después de una temporada sin vacaciones, sin apenas gente en una ciudad de esta densidad, sin demasiadas cosas importantes que hagan un día diferente a otro, cuando ya todo empieza a parecer predecible, es entonces cuando cae de nuevo en el desorden sobre los esquemas y horarios (que típico que hable otra vez de este razonamiento, que conste que no es influencia de Krïsna, ya lo tenia antes). Decido por voluntad propia, ajena o por simple apalancamiento irme a acostar tarde. A partir de ese día, todo ha sido una constante desviación de los hechos normales. Al despertarme tarde, como era de esperar, necesito ir en coche al trabajo porque sino llegaría demasiado tarde. Sorprendentemente no hay apenas atasco, y estoy a punto de llegar diez minutos antes de lo habitual. Entonces, en uno de mis arrebatos de irracionalidad de decisión en la carretera, entro por la salida anterior de la autopista. Y felizmente recorro medio Sabadell, casco antiguo incluido, o sea unos quince minutos chupando rueda a un coche de autoescuela, que le costaba decidirse a invadir el carril contrario.

Después de aparcar en un descampado (me pregunto porque la gente es tan vaga a la hora de aparcar) cerca del trabajo, bajo a la calle principal, y ¡zas!, esta completamente cortada, donde antes había seis carriles de coches camiones furgonetas y motos ahora hay puestos, atracciones, basuras, todo tipo de guirnaldas y mierdas colgadas por todos lados.

Tras esto me he vuelto a dormir, un par de días mas o tres, y estas veces si que ha habido atasco, pero la música clásica es un gran sedante, al menos para mi. Sino creo que seria capaz de morder a alguien sacando la cabeza por la ventanilla, los atascos son de las pocas cosas que me atacan realmente.

Otra cosa que me inquieta mucho últimamente son los cambios de personalidad y de forma de actuar que están adquiriendo muchas personas, algunos conocidos, y otros no tan conocidos.

Vamos, que parece ser, contra mas consciente eres de la monotonía mas desaparecen esas certezas. Es hasta divertido. Creo, incluso, que funciona también en el sentido contrario así que habrá que andarse con ojo, o con poco ojo, depende de cómo se mire

02 septiembre 2007

Lo que otros piensan

El cuervo sobrevuela estas ranuras olvidadas, hundidas sobre tierra, han perdido sus silbidos de risa, de ver a la muerte atropellándose a trompicones. Los buitres no entonan sus cantos fúnebres, el eco de su graznido rasgado y pausado se pierde en el vacío. “This is the end. My only friend, the end.” Los hombres ya no cantan, ya no se deslizan como una hoja de afeitar sobre estos bosques.

El mejor reportaje jamás creado, el fin de los humanos. Todas sus emociones y sentimientos enlatados sellados cifrados y calculadamente ordenados vuelan en todas direcciones, hacia fuera, vagando eternamente por el oscuro infinito. ¿Quién estará al otro lado para verlo? Recuerdo la risa de los cuervos.

- ¿Se encuentra bien?

Los coches pasan a traves del cristal, la sensación de estar sobre un asiento vuelve a sus nervios. El sonido empieza a quebrar de nuevo la tranquilidad y el aire zumba en oleadas de café y tabaco. Apura el café, los posos quedan bailando en las ultimas gotas al posar la taza, posa los 1,20 sobre la mesa, empiezan a volver imágenes de moral, de pulcritud, sociabilidad, en cuestion de segundos vuelve a ser un bípode de combate entrenado para la vida en la que habita.

- Gracias, adios.

- A usted

En el mundo hay gente extraña, ¡ Maldito tacaño!