05 noviembre 2013

Gris

El gris que se quedo en un espacio tan pequeño e invisible y llego a ocupar el universo entero, como un pretexto absurdo, como un anzuelo. En el instante olvidado, congelado y oxidado, detrás de las arrugas de las mantas y del continuo, entre el animal hambriento y el humano aterrado. Dejando el sabor de las cenizas en suspensión no tangible en borrosa propuesta.
El solo recuerdo de haber dormido mientras la luz sorteaba las sombras para despertar viéndola alejarse en rojos y naranjas rosados apagados suspiros, corriendo entre riendas de sueño, por capturar su olor del aire, demasiado tarde de nuevo.
Y nos damos la mano como si nos acabáramos de conocer, pero de sobra te he tenido presente, pintando las nubes de mis ensueños, espigando el cereal de cada siembra y empujando a la luna hacia las tinieblas, fuera de mi vista.

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