29 enero 2014

gravedad

Pensando, como un camino serpenteante entre las rocas de navajas afiladas que se retuerce hasta donde la sangre espumada de los mares baña las costas con el esfuerzo incesante de la repetición perpetuada. El mundo se difumina como si fueran apagando cada minúsculo punto de color, después ráfagas de racimos encadenados de imágenes con olores y calor, del tacto de soles de las estrellas con las que me incendias. Y bajo el pie para tocar el suelo y no desaparecer por completo de esta realidad que dejo a veces por nadar en recuerdos. Dejemos que la gravedad entre los cuerpos actúe

No hay comentarios: