27 noviembre 2006

Detalles

Solo has prestado atención a los detalles, no te fijas en lo fundamental. Movía el boli entre sus dedos, pensaba en el aroma que dejaba al pasar. Lo cierto es que el profesor tenia razón solo prestaba atención a los detalles, realmente ¿lo demás podía tener importancia?, después de todo lo general es lo que le podrías preguntar a cualquiera; pero los detalles eso no los retiene cualquiera. Aun así aquel ente fantasmal que suponía aquella persona que apenas conocía salvo por los colores que dejaban sus pisadas en la acera, o la forma invisible que dejaba en el aire a su paso. En esa especie de seña extraña que era llevar el meñique fuera del bolsillo, lo lejos que quedaba de el.
Un par de explicaciones más, ya estaba en otro universo, aun así los detalles no se le escapaban. No tardo mucho en llegar la hora, aunque cinco minutos antes parecía imposible que llegara. Recogió sus cosas y salio de aquel sitio que llamaban centro educativo, donde principalmente se educaba a la gente a encajarse en un rol que marcaría muchos de sus actos futuros de su vida.
De nuevo en la calle, recorrió mentalmente el camino que pensaba hacer andando como de costumbre. Las baldosas fueron pasando una tras otra, como una cinta de película, cada una parecida a la anterior pero con unas leves diferencias. Interrupción, interacción de unos segundos con la realidad, no pasan coches. Sonaba The widow en sus oídos, de The Mars Volta, una especie de nudo que sube por la garganta, para después adueñar a tus ojos con la esencia de las emociones, empezó a formarse en su interior. Interrupción de nuevo, alguien se ha dado cuenta de una de sus lágrimas, mira con una mezcla de duda y reservado interés, pero no ocurre nada. Descansa aliviado por lo que podía suponer una conversación del porque.
No tenia muchas ganas de seguir caminando así que se dejo caer en un banco cerca de un árbol, en lo que parecía ser un parque, donde lo que más escaseaba eran las plantas. Hecho la cabeza hacía atrás, mientras Televators le dejaba poco menos que planchado e inmóvil hasta la siguiente canción.
La música cesó, y un leve hormigueo subió por sus pies recorriendo todo el cuerpo hasta la nuca. Esto suele ocurrir cuando uno intenta salir de su cuerpo, pensaba. A los pocos segundos sabia que la música había parado a causa de las pilas, hurgó en su bolsillo y, si, allí estaba la de repuesto.
La siguiente canción provoco un cambia inmediato, Days befote you came. Necesitaba andar de nuevo, ahora mucho más rápido que antes, y antes de que su alma se consumiera en el vacío de sus añoradas vistas al mar, corrió rápidamente a su refugio, allí podía rumiar los huesos de su desesperación a gusto.

No hay comentarios: