He decidido que todo me da igual, mis amigos, si alguna vez los he tenido, me dan igual, mi trabajo me da igual, el dinero me da igual, yo me doy igual, mi vida me da igual, la comida me da igual, la gente que conozco me da igual, las cosas que debería hacer me dan igual, la gente que podría ser mi amiga me da igual, la gente que no conozco me da igual, el mundo podría explotar ahora mismo y me daría igual.
Aun así estoy atado a la vida, aunque pudiera acabar con ella, me daría igual también. Así pues llegado a este punto me limito a tener mis pequeñas emociones, ofuscadas y recompensas, aunque también me den igual, no voy a perder esta oportunidad, aunque todo me vuelva la espalda; no voy a morir hoy aunque alguno se alegraría.
Supongo que también me podría preguntar para que escribo, pues es que escribir es el único lazo que queda en mí de sociedad, antes de volverme el hombre de las cavernas y no saber más acerca de estos curiosos animales de mi raza.
Adiós Alberto que tu vida haya sido gratificante aquí te doy muerte. No pienso olvidar nada aun así, todo ha quedado grabado sobre una piedra a cincel y martillo y quedará ahí escrito para siempre, o al menos hasta que la muerte nos separe jejejejeje.
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